La Federación Internacional del Transporte y el esperanto (1930)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El secretario de la Internacional del Transporte, Nathan Nathans, fue entrevistado por El Socialista en junio de 1930 donde hizo un alegato del empleo del esperanto en el movimiento obrero, y en concreto en la Federación.
Precisamente, el problema de la comunicación en el seno de una organización tan grande como la Federación Internacional del Transporte estaba en la raíz de la defensa del esperanto como vehículo para la comunicación.
Para Nathans el esperanto era un idioma sencillo, especialmente en relación con la pronunciación, que era fácil para todos los pueblos, siendo un factor fundamental para el entendimiento entre los mismos. Lo había apreciado en un Congreso Internacional Esperantista en Bruselas, asistiendo como representante de la Federación. Allí observó como obreros de todas las naciones, y hasta con cultura escasa, mantenían todo tipo de debates muy intensos, algo que no ocurría en muchas conferencias internacionales por la diversidad idiomática.
Nathans confesó que había aprendido el esperanto en el tren en sus frecuentes viajes. Defendió que el esperanto fuera la segunda lengua para todos, con el fin de poder ayudar en las cada vez más frecuentes relaciones internacionales. Pero no sólo para los delegados en las distintas organizaciones internacionales sino para todos, para las masas populares para entenderse y como un elemento que podría servir para que jo se tomasen decisiones a espaldas del pueblo, en clara alusión a los conflictos armados.
Así pues, la Internacional del Transporte empleaba el esperanto. Al principio, Nathens había encontrado mucha incomprensión entre sus compañeros a la hora de defender el uso del esperanto como lengua en la organización, pero las cosas cambiaron gracias al mencionado Congreso Internacional Esperantista de Bruselas porque, al parecer, convenció a todos. Así la Federación empleaba el esperanto como lengua auxiliar en la correspondencia y en su boletín quincenal. Se esperaba que también el periódico mensual se publicase en esperanto. Pero de lo que más orgulloso se sentía el secretario general era por la circular, dirigida a todos los obreros del mundo, y de la que se había hecho una gran tirada en esperanto para los países que no empleaban el idioma oficial de la organización. Eso había permitido que distintas organizaciones obreras ferroviarias europeas y asiáticas se afiliasen a la Internacional, es decir, el esperanto había sido muy útil.
Nathens confesó que la Internacional debía poner en marcha una oficina esperantista para atender la correspondencia y las traducciones.
Hemos trabajado con el número del 20 de mayo de 1930 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.