Las primeras diputadas de Finlandia desde el librepensamiento español
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
En julio de 1909 el periódico Las Dominicales del Libre Pensamiento se hacía eco de la elección de diputadas en Finlandia en los últimos comicios. De los setenta y ocho diputados socialistas elegidos, diecinueve eran mujeres.
Para el semanario español esta novedad política suponía la incorporación a las funciones legislativa de una parte de la humanidad confinada hasta entonces dentro de un estrecho cerco de otros deberes. En realidad, se avisaba, no era un hecho completamente original porque ya hacia tiempo que las mujeres votaban en Nueva Zelanda y ya había muchas concejalas en Noruega. Pero la gran aportación de Finlandia había sido, precisamente, esa aludida incorporación de la mujer a la tarea legislativa, y lo había hecho con un gran número.
Se informaba que las diputadas no eran jóvenes, estando próximas a los cuarenta años, y que tenían mucha experiencia en una vida de trabajo por la conquista del pan. Algunas eran intelectuales, pero la mayoría tenían un origen obrero. Al aumentarse el derecho al voto las clases populares habían llevado al parlamento a estas mujeres, y el periódico opinaba que habían hecho bien.
Se aludía a que una diputada había sido una antigua cocinera, emancipada por sus lecturas, y que ahora regía un periódico socialista. Otra diputada era comadrona que, al parecer, según sus detractores, se había visto “complicada” en un proceso de aborto. Otra era muy popular por su labor “agitadora” y por las persecuciones que había padecido cuando Finlandia luchó por su autonomía.
No era extraño que la mujer se hubiera incorporado a la tarea política porque Finlandia estaba viviendo una plena revolución, y que esa incorporación estaba siendo protagonizada por mujeres obreras y comprometidas. Lo raro, explicaba que el periódico, era que los cambios fueran protagonizados por mujeres de condición social elevada.
Las mujeres diputadas socialistas iban a luchar en el parlamento contra la prostitución, y el periódico explicaba que solamente se conseguiría la abolición de esa lacra con el advenimiento de la mujer al trabajo político, aunque se opinaba que, en realidad, ese trabajo de las mujeres no incluía a todas, haciendo una crítica a las asociaciones contra la “trata de blancas”, todas muy respetables por sus buenos propósitos, pero que, en todo caso, solamente “hacen sonreír”.
Hemos trabajado con el número del 9 de julio de 1909 de Las Dominicales del Libre Pensamiento. En El Obrero hemos dedicado mucha atención al socialismo finlandés de dicha época, como se puede comprobar en su hemeroteca digital.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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