El mito de Rommel
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
"Rommel, la construcción del mito" fue el título de la exposición que se pudo ver en la Casa de la Historia de la ciudad alemana de Stuttgart hace unos años. Como es sabido, Rommel se ha convertido en el militar alemán más famoso de la Segunda Guerra Mundial. El mito comenzó cuando Goebbels expresó en noviembre de 1941 la necesidad de convertirle en un héroe popular. El propio Hitler estaba fascinado con las hazañas del mariscal en África, el conocido como "zorro del desierto", al frente del Afrika Korps. Pero, al igual que el nazismo encumbró a Rommel, fue el que le empujó al suicidio al descubrirse que estaba relacionado con el complot de 1944, que pretendía acabar con la vida de Hitler. Este suicidio le permitió mantener póstumamente todos sus honores, y evitó represalias hacia su familia.
Debemos recordar, también, que fue el único militar alemán reconocido y muy valorado por los británicos y los norteamericanos. Y lo fue por su manera de conducir la guerra, ya que respetó a sus adversarios y no se cometieron bajo su mando las atrocidades que tuvieron lugar en otros frentes, además de por su propio genio militar, el más elevado de todos los militares que combatieron en el Norte de África y por su protagonismo en la Blitzkrieg, o Guerra Relámpago.
Por fin, esa valoración de sus enemigos tiene mucho que ver, también, porque se le consideró una víctima del nazismo, aunque hoy en día no esté muy clara su participación en el complot contra Hitler, aunque sí era conocedor del mismo y no delató a los implicados. En todo caso, era consciente de que Alemania no ganaría la guerra cuando comprobó el éxito del Desembarco de Normandía.
No cabe duda que Rommel fue un personaje contradictorio. Parece que los aliados tenían una especie de necesidad psicológica de valorar a alguno de sus enemigos, algo mucho más común y fácil en la Primera Guerra Mundial, pero casi completamente imposible en la Segunda, dadas las atrocidades que también el ejército alemán cometió y no sólo las SS. Pero no puede olvidarse que servir a la causa de Hitler termina por manchar a todo personaje.
Los lectores pueden acercarse a los pensamientos y acciones del mariscal a través de sus Memorias, que se publicaron en castellano en 1953, aunque existe una edición posterior de 2007. Las Memorias de Rommel, como las de cualquier personaje, deben ser leídas como un documento fundamental para entenderle, pero sin olvidar que son del propio autor.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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