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Reseña/ Victoria Kent al frente de las prisiones españolas (1931-1932) 

Ricardo M. Mata y Martín ha escrito, Victoria Kent al frente de las prisiones españolas (1931-1932). El sistema penitenciario en los inicios de la Segunda República, publicado por Marcial Pons. Ediciones Jurídicas y Sociales (2020).

El libro estudia el período crucial en el que Victoria Kent se hizo cargo de la responsabilidad penitenciaria en el primer período de la Segunda República. Una de las personalidades más destacadas en la historia de las reformas penitenciarias en España es, sin lugar a dudas, nuestra protagonista, inspirada en las ideas de otra mujer excepcional, Concepción Arenal.

Victoria Kent fue nombrada directora general de Prisiones en el primer gobierno de la II República. Seguramente fue la primera mujer en desempeñar un cargo de este tipo en el mundo. Victoria Kent estableció el final del carácter punitivo exclusivo de las penas, defendiendo la reeducación de los presos, en nuestro país. En la cárcel se podía rehabilitar la persona privada de libertad para que luego pudiera regresar a la sociedad. La nueva directora general terminó con los grilletes y cadenas en las prisiones españolas, y llegó a cerrar más de cien recintos penitenciarios por sus pésimas condiciones. Estableció los permisos por razones familiares, mejoró la alimentación de los presos, y permitió la libertad de cultos dentro de los recintos carcelarios, en consonancia con lo dispuesto en materia religiosa en la Constitución de 1931.

Victoria Kent mandó construir la Cárcel de Mujeres de las Ventas, y creó el primer cuerpo de funcionarias de prisiones para encargarse del trabajo en las cárceles de mujeres. El Instituto de Estudios Penales fue otra de sus creaciones; para dirigirlo se nombró al eminente jurista Luis Jiménez de Asúa.
Victoria Kent se preocupó, además, de la delincuencia juvenil. Para atender este creciente problema instauró una serie de albergues para la reeducación de los chicos.

Todo este profundo y extenso trabajo reformista generó una fuerte oposición de la derecha, cuando no la más pura burla. La idea de la reeducación frente al castigo era muy moderna y no fue entendida, además de considerarse inviable por los sectores más reaccionarios.

En el libro se estudia el final de las responsabilidades de Victoria Kent en junio de 1932, en medio de un creciente y complejo clima de conflictividad en las cárceles.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.