En el contexto de la intensísima conflictividad del año 1914 en las minas de Riotinto, intervino el diputado republicano Eduardo Barriobero.
Estamos hablando de un político, Eduardo Barriobero y Herrán (1875-1939), que fue escritor, latinista, traductor y se vinculó al republicanismo federal, además de mantenerse cercano a la CNT. Fue elegido diputado en 1914, 1918, 1919 y en 1931. Estuvo en la Sanjuanada contra Primo de Rivera en 1926. Imprimió una orientación obrerista al Partido Federal buscando el voto anarcosindicalista y, ciertamente, gracias a ello consiguió el escaño en las Constituyentes de 1931, pero provocaría una crisis en la formación. En el Congreso fue un destacado miembro de los convulsos “jabalíes”. Fue abogado de detenidos cenetistas y participó en el Socorro Rojo Internacional. En la Guerra sería detenido a la caída de Barcelona, siendo ejecutado muy pronto.
Pues bien, el diputado Barriobero entregó el 23 de mayo de 1914 al ministro de la Gobernación un telegrama del Sindicato Minero de Riotinto, en el que se denunciaba que por pretender la Compañía que trabajasen en el interior ocho horas y media, cuando lo que determinaba el laudo eran ocho, habían parado más de cuatrocientos trabajadores, esperando que si no intervenían eficazmente las autoridades, los huelguistas serían varios millares.
Al parecer, el ministro contestó que hablaría con el gobernador. Pues bien, después, Barriobero estuvo en Gobernación y como no halló al ministro, habló con el subsecretario que le manifestó que no conocía el asunto.
El diputado aprovechó para denunciar que otra causa de disgusto entre los obreros era el empeño que la Compañía ponía en que los obreros se acogiesen al servicio médico impuesto por la misma y no al que tenían ellos establecido.
Además, expresó al alto funcionario que la Compañía para disimular los despidos volvía a admitir a los obreros suspendidos, pero siempre que aceptasen trabajar la media hora de más.
El subsecretario prometió trasmitir al ministro las denuncias.
Hemos consultado el número 1826 de El Socialista, de 24 de mayo de 1914.





