El homenaje de Luis Massip a José Rizal en tiempos de la República
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Luis Massip homenajeó a José Rizal en las páginas de El Socialista en agosto de 1931. Se da la circunstancia de que ambos fueron masones. Esa condición de Rizal aparecía en el relato de Massip
Massip explicaba que el artículo que veía la luz en aquel primer verano de la República no había podido ser publicado en el 34 aniversario del fusilamiento de Rizal, ocurrido en Manila el 30 de diciembre de 1896. Las razones eran obvias para el autor, en alusión a la falta de libertades en 1930.
Massip rememoró las circunstancias del final de Rizal, cuando en la tarde de aquel día fue sacado de la fortaleza de Santiago y conducido al campo de Bagumbayan donde momentos más tarde “habría de ejecutarse una de las más monstruosas injusticias” que, en opinión del autor, los filipinos acaso perdonasen algún día, pero que nunca olvidarían. En todo caso, quería dejar claro que la ejecución de Rizal había sido obra exclusiva de la reacción española, y que el pueblo, como siempre, había estado al margen, cuando no en contra de lo que calificó de iniquidad.
A pesar del tiempo transcurrido Massip recordaba, como una visión de la infancia, el cuadro siniestro de la ejecución. Rizal, al parecer, iba vestido de negro, con el semblante sereno y escoltado por un pelotón de soldados. Intentaron colocarle de espaldas al pelotón de fusilamiento, pero el se negó aludiendo a que no era un traidor a la patria. Después de la descarga, se desplomó, hubo un repique de tambores y un desfile de soldados.
Massip quería dejar claro que toda la culpabilidad de Rizal se limitaba a un anhelo de ver libre a su país de las garras que lo oprimían. Nunca se pudo demostrar que intervinieran en la insurrección contra España por encontrarse en Cuba, además de ser opuesto a la misma por la desigualdad entre los contendientes, por lo que, pensaba de haber guerra sería fatal para la causa filipina.
Pero era absolutamente necesario inmolar a un hombre que había escrito tanto, poniendo de manifiesto las “atrocidades de los frailes españoles” que cometían con los filipinos. Esa osadía tenía que pagarla con la vida. Pero es que, además, era masón. Y eso era intolerable para el capitán general y para el arzobispo metropolitano de Manila.
Massip consideraba que Rizal hubiera podido evadirse en cualquiera de los puertos en que hizo escala el buque que lo conducía de Barcelona a Manila, pero no lo hizo porque, y siempre según la interpretación de nuestro autor, nunca pensó que por el hecho de profesar ideas legítimas pudiera ser ejecutado.
Por eso, aprovechando que se estaba en una nueva etapa de la Historia de España, una época en la que “brilla en España un sol de justicia”, parecía llegado el momento para examinar sin prejuicios de ninguna clase aquel proceso que llevó a Rizal a ser condenado a la pena capital. En este sentido, explicaba que su causa debía encontrarse archivada en el Ministerio de la Guerra, pero cerrada y lacrada, y que solamente podría examinar el titular de dicho departamento. Por nuestra parte, diremos que el historiador y erudito filipino Epifanio de los Santos y Cristóbal publicó el proceso de Rizal en Manila en 1914, que gracias al Proyecto Gutenberg podemos consultar en la red. Además, queremos consignar que el político, periodista y escritor Wenceslao Retana, considerado uno de los padres del filipinismo, comenzando siendo duramente crítico con Rizal, después de su ejecución y de la guerra en la que se perdió Filipinas cambió radicalmente de opinión, condenando dicha ejecución, y culpando a la propia España de la pérdida del archipiélago. En 1907 publicó una gran biografía de Rizal.
Era el momento, en tiempos de la República, en opinión de Massip de reparar en lo posible aquella injusticia.
Hoy distintas ciudades españolas tienen estatuas en honor a Rizal. Entre noviembre de 2011 y febrero de 2012 la Biblioteca Nacional de España dedicó una exposición a Rizal como escritor.
Hemos trabajado con el número 7018 de El Socialista, de 7 de agosto de 1931.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.