Capitán Richard F. Burton. Mi rey y mi Dios. V
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
No resulta fácil definir el ascendiente de Laurence Oliphant sobre John H. Speke. Su brillantez intelectual, aunque errática, es incontestable. Tenía en Inglaterra conexiones que iban mucho más allá de Speke. Siguió trabajándose a Speke, diciéndole que Burton se había aprovechado de sus esfuerzos y descubrimientos, y que era él, Speke, y no Burton, la auténtica alma, la fuerza motriz de la expedición. Le insistió en que no perdiese ni un minuto, en aclarar tales particulares ante el público en general. Además, Oliphant fomentó en Speke, la especie de que Burton ni siquiera era inglés, sino “europeo” de dudosa extracción (se llegó a decir que Speke sostuvo en publico que Burton era corso, en clara referencia al peor enemigo que había tenido Inglaterra, cuyo recuerdo aún estaba fresco (Napoleón Bonaparte) y que solo un inglés de pies a cabeza – léase, Speke – tenía derecho a atribuirse el descubrimiento del Nilo. Oliphant era un hombre persuasivo, calculador, capaz de manejar a Speke a su antojo.
Mientras Burton vio disminuir de golpe, su talla de figura pública, Oliphant había paseado a Speke por todo Londres, presentándole a personas muy influyentes: entre ellas, los primos Blackwood, familia propietaria de una importante editorial de Glasgow fundada en 1804. Los Blackwood eran dos editores inteligentes y astutos, de éxito, con muy buen ojo para lo insólito y lo popular. Su publicación periódica el Blackwood Edinburgh Magazine, gozaba de considerable respeto entre un amplísimo sector público. Speke no tardó en firmar como autor en el Blackwood. Que sus artículos sobre la búsqueda del Nilo, tal como los envió, fuesen virtualmente obra de un analfabeto, amén de ilegibles, no supuso ningún problema. Los Blackwood los corrigieron y los pulieron cuanto fue necesario.
En cartas a diversas personas, Speke se sacó de la manga una nutrida andanada de acusaciones, verdades a medias e insidias, en resumen, todo muy perjudicial para Burton Uno de sus destinatarios preferidos fue el general Rigby, quien con toda seguridad iba a reiterar sus acusaciones. Cuando la cautelosa negación de Burton, respecto de que el Victoria N’yanza, fuese efectivamente la fuente del Nilo, fue recibida con la más absoluta desatención o el rechazo de los estudiosos en la materia y del público por igual. Speke se regocijó en carta a Rigby de que “a Burton le ha entrado una pena negra y, se pone en entredicho a cada paso”.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.