El abad Oliba en la Cataluña altomedieval
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El abad Oliba (971-1046) fue abad benedictino, obispo y conde de Berga y Ripoll, siendo también obispo de Vic. Está considerado como la principal figura religiosa de la Cataluña altomedieval. Era bisnieto de Guifré el Pilós.
Como escritor nos ha dejado un epistolario y varios poemas en latín. Impulsó el scriptorium del Monasterio de Ripoll, y desde el mismo, la cultura de su tiempo. De ese modo, consiguió que Ripollo fuera el centro fundamental de traducción al latín de los manuscritos árabes, y del griego al latín, en aquella época en todo Occidente. También promovió la creación de una gran escuela de poesía en latín en la rama goliardesca, con autores, en su gran mayoría, anónimos.
En cuestiones religiosas fue importante el impulso que dio a la fundación y reforma de monasterios, como los de Montserrat en 1025, San Miguel de Fluviá y San Martín del Canigó. Consagró muchas iglesias, y creó una institución muy destacada, las asambleas de Paz y Tregua, un precedente, en cierta medida, de las futuras Cortes. En estas asambleas acudían nobles y prelados de toda Cataluña.
Las asambleas deben entenderse en el contexto histórico de la creciente violencia de signo feudal que hemos visto en otro capítulo. Las sagreras, es decir, los espacios entorno a iglesias y edificios religiosos, servían como protección frente a estas violencias, pero no eran suficientes. Las asambleas perseguían promover un clima de convivencia y paz a través del acuerdo y en ámbitos más grandes. La primera que tuvo lugar fue en Toluges, en la Cataluña Norte, en el año 1027, bajo la presidencia del abad, que actuaba en representación del obispo Berenguer de Elna, que se encontraba en peregrinación. En esta asamblea se establecieron una serie de disposiciones para asegurar la convivencia en la Cataluña norte. Es importante destacar que en ese momento el poder condal no era fuerte. En este sentido, el conde Gausfredo II no asistió, un hecho que llama la atención porque se trataba de mantener el orden, y eso sería de su competencia.
El abad Oliba se convirtió en un fuerte impulsor de este movimiento de las asambleas y convocó otra en Vic en el año 1033.
Por fin, Oliba fundó una de las bibliotecas más grandes de la época en toda Europa, reuniendo un elenco de letrados que transcribieron un importante número de códices. Oliba ha quedado como un referente no sólo religioso en Cataluña, sino, sobre todo, cultural.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.