Antonio Fabra i Ribas sobre el “infierno capitalista”
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El socialista catalán Antonio Fabra i Ribas describió el “infierno capitalista” en el número del primero de mayo de 1912 de El Socialista.
La tesis partía de la constatación de que la clase poseedora para mantener sus privilegios necesitaba rodearse de elementos que la defendiesen y que garantizasen su existencia.
Por eso las instituciones de la moderna sociedad capitalista eran hechura de la clase a la que servían.
En este sentido, el ejército, el clero y la magistratura eran válvulas de seguridad con las que la burguesía moderaba la rebeldía del proletariado.
El clero moderaba ofreciendo una vida de ultratumba como compensación a los sufrimientos de la vida terrena, y que se condensaba en la máxima de “los últimos serán los primeros”.
La magistratura se dedicaba a la moderación de la rebeldía de los espíritus fuertes que no podían ser apaciguados por el clero.
Ahora no se trataba de ofrecer consejos ni de hacer promesas, sino de amenazar e imponer castigos.
Y si la rebeldía no se pudiera moderar con las promesas de la Iglesia ni con la actuación de los jueces entonces intervenían las instituciones armadas con el fin de restablecer el orden.
En conclusión, la sociedad capitalista en relación a los trabajadores era como el Infierno del Dante.
En su entrada estaba grabada la máxima: “abandonad toda esperanza”, y el que no quisiera someterse por las buenas tenía que hacerlo por las malas.
Solamente el socialismo podía liberar a los obreros de las penas del infierno capitalista y establecer un régimen que asegurase la paz y la libertad para todos los humanos.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.