Afganistán. Los comunistas. I
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
El movimiento comunista afgano es relativamente tardío, en comparación con el de otros países islámicos, puesto que el primer partido marxista en este país, nació en 1965, o sea, cuarenta y ocho años después de la Revolución Rusa. El marxismo jamás tuvo una gran difusión en Afganistán, por el simple hecho de que el país estaba, relativamente aislado del mundo, y poco interesado por lo que sucedía en el exterior. Por otro lado, no sufrió la colonización occidental, lo que conllevó que el recurso principal del marxismo, en los países sometidos a la dominación colonial, la lucha contra el imperialismo, no tuviera valor alguno entre la gran mayoría de afganos. La propia URSS, jamás creyó que en Afganistán pudiera tener lugar una revolución marxista, de manera que su único objetivo, fue controlar el aparato del Estado, y evitar toda influencia occidental que no fuera la suya, en el país. Además, a diferencia de otros países, Moscú no recurrió a los movimientos populares para extender su influencia, sino que sólo intentó atraer a las élites afganas.
Los orígenes del comunismo afgano, enlazan con los movimientos reformistas de las décadas de 1910 y 1920, surgidos en el país como consecuencia, de las políticas modernizadoras, de los monarcas de Kabul. Pero en las décadas siguientes, se ahondaron las diferencias, entre la familia real y los movimientos reformistas. Algunos de estos últimos, defensores de un régimen parlamentario, fueron abandonando su idea de una monarquía constitucional, y vieron, cada vez más, en un sistema republicano, la llave para imponer sus deseadas reformas. A finales de la década de 1950, las diferentes purgas, desencadenadas por el Estado, para impedir todo intento de oposición, habían debilitado ya los movimientos reformistas. Así que parte de la oposición, comenzó a cuestionarse las políticas desarrolladas en los años anteriores, y se orientó hacia posturas más radicales. En un ambiente de nepotismo, corrupción y lento proceso de liberalización política, una minoría adoptó la idea de crear un movimiento político, con el marxismo-leninismo como ideología principal.
Oficialmente, el 1 de enero de 1965, se fundaba el Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA, Hizb-i Democratik-i Khalq-i Afghanistan), el primer partido comunista afgano. De tendencia prosoviética, fueron veintiocho los fundadores, y todos ellos formaban parte de la élite educada en la capital. El principal dirigente era Nur Muhammad Taraki, en cuya casa de Kabul se había fundado en secreto el partido, que ocupaba el cargo de secretario general del PDPA. Otros miembros destacados eran Babrak Karmal, vicesecretario general, y Hafizullah Amin. El hipotético papel desempeñado por Moscú, en la aparición del PDPA, es un misterio, aunque lo más probables, es que no interviniera directamente, y se limitara a mostrarle su apoyo. Sin embargo, la fascinación de los comunistas afganos por la Unión Soviética, era enorme, y tenía mucho que ver con el “mito del Norte”, considerado el origen de la modernización, y donde sobresalía un estilo de vida diferente, que hacía las delicias de los intelectuales de Kabul. La URSS representaba un modelo político, económico y social moderno, pero diferente del de Occidente, el otro modelo modernizador. El mito de una transformación radical de la sociedad, después de la Revolución de 1917, la participación de la “intelligentsia” en dicha transformación, la creencia en la ascensión al poder, de una clase dirigente burocratizada y preparada, la defensa de la nacionalización de la economía y la secularización del Estado, eran alabados por el PDPA, que los veía como factores fundamentales, para la modernización del país.
Pues eso.
(Continuara. )
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.