Los campesinos en la feudalización del campo catalán
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Los campesinos en la Cataluña antes del año 1000 eran en su gran mayoría libres y propietarios de sus alodios, es decir, de pequeñas propiedades. La repoblación, según el procedimiento de la aprissio había favorecido el desarrollo de estas pequeñas propiedades. La libertad que daba este método repoblador, basado en que se reconocería la propiedad sobre el terreno que se ocupaba y se cultivaba durante un tiempo, había hecho que los campesinos consiguieran reunir una base económica relativamente estable para subsistir. En todo caso, nada estaba asegurado en aquella época porque se era muy dependiente de la climatología y la tecnología no era muy avanzada. Una mala cosecha podía arruinar a una familia, por lo que el sistema era muy frágil, y favorecía la concentración de la propiedad en manos de los poderosos.
El enriquecimiento y el creciente poder nobiliario, el grupo social que monopolizaba la fuerza, fue en detrimento, claramente, de los campesinos. Las viejas normas, las franquicias que disfrutaba el pueblo y las propias instituciones sufrieron un serio menoscabo cuando no fueron totalmente vulneradas. La presencia de los castillos como símbolo del poder de esa nueva nobleza se erigía frente a los campesinos; era una presencia física. El poder señorial, el conocido como “ban” fue en su origen un poder de hecho, basado en el monopolio de la fuerza. En función del mismo se ordenaba y se castigaba cuando no se obedecía o se incumplía lo dispuesto. La arbitrariedad era una realidad evidente.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.