Baruch Spinoza. Primeras críticas al TTP
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
En los escritos precedentes constatamos que Spinoza mostraba hacia Jan de Witt su confianza como jefe del gobierno, al decidirse a publicar su primera obra y hacerlo con su nombre PPC (“Principios de filosofía de Descartes”) y, años más tarde (1670), también su admiración, en varios pasajes del TTP (“Tratado teológico político”).
Ahora bien, en la “Correspondencia” no se ha conservado ninguna carta el año 1672. Ni entre las “Noticias” existe, de ese año, ninguna anterior al asesinato de los hermanos Witt y la caída del gobierno, el 20 de agosto de 1672.
Tenemos, sin embargo, noticias sobre algunos hechos que sucedieron ese año. Pero, como tampoco de estos conocemos la fecha exacta, no podemos averiguar que relación pueden haber tenido, ni con la ocupación francesa, ni con la situación de Spinoza.
Por ejemplo, en Ámsterdam se cerró el Teatro del que Meyer había sido, algunos años antes, director. J. Hudde, en cambio, llegó ese mismo año a alcalde de la ciudad, cargo que renovaría por elección a lo largo de veinte años. Y, durante su primer mandato, Rieuwertsz logró tirar hasta diez nuevas ediciones del TTP, camufladas con diversos títulos y formatos.
Pero, por encima de todos de esos hechos, se produjo un acontecimiento capital, que fue el que provocó la caída del gobierno de Jan de Witt: la invasión de los Países Bajos por las tropas francesas en abril de 1672. Después de varios meses de ocupación y asedio, la población estalló en cólera, con revueltas desde el 20 de julio en adelante. Primero, se arrestó y metió en prisión a Cornelius de Witt. Y, un mes después, a pesar de que Jan de Witt había dimitido del cargo de “stathouder”, el 4 de agosto, una masa enfurecida los arrastro a ambos por el suelo, con intención de darles muerte en la horca. Mas, como murieron antes de llegar, los colgaron desnudos y cabeza abajo. Los holandeses bautizaron ese año de “rampjaar” o “año del desastre”.
Aun cuando no tengamos noticias propiamente dichas, datada de ese año, que nos interesen, se conservan, sin embargo, cuatro carteles o panfletos aparecidos después de la muerte de Jan de Witt, que valen más quizá que si fueran noticias directas. En ellos se lo asocia con Spinoza, junto con la sociedad cultural Nil volentibus, denunciándole de haberle protegido como autor del TTP, “que fue impreso y publicado a sabiendas del señor Jan”, “de Jan y sus cómplices”. Los inductores de la “masa” que los había masacrado, eran sin duda los mismos que después se seguían ocultando y actuando tras esos carteles.
Pues eso.
(Continuará.)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.