Baruch Spinoza. Barrio judío de Ámsterdam
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
La vida de los judíos en Ámsterdam en el siglo XVII, se concentraba, por lo esencial, en un barrio relativamente bien definido. Jamás hubo restricciones legales, en lo que concierne a su lugar de residencia en la ciudad. Pero dada la necesidad que sentían los judíos, de vivir los unos cerca de los otros (y próximos a su sinagoga), para constituir una comunidad realmente ortodoxa, los que llegaron durante los primeros decenios del siglo, tuvieron tendencia a instalarse juntos, en el nuevo sector definido, por el plan de extensión de la ciudad en 1593. Estaba inicialmente el barrio de Vloonburg (o Vlooienburg), una isla cuadrada recientemente desecada, delimitada por canales y por el río Amstel y, a la cual se accedía por cuatro puentes (Este barrio, antaño bajo las aguas, debía su nombre al término holandés para la inundación, “vloed”). El barrio, hoy es conocido, con el nombre de “Waterlooplein”.
Antes de la afluencia de los judíos, una gran parte de ese barrio, estaba consagrada al trabajo y al negocio de la madera (“hout” en holandés) material de una importancia considerable, para la construcción de los navíos, de la célebre flota comercial y militar holandesa. En los años 1630, los asquenazíes más pobres, se instalaron en estas calles y callejones estrechos, del centro del barrio. Los sefarditas más acomodados, vivían en los anchos bulevares despejados, a lo largo de los límites exteriores (en especial, a una y otra parte del canal del Houtgracht). Los portugueses eran, más o menos, el 24% de los propietarios de los inmuebles del total del barrio y, hubieran representado un porcentaje mayor de los residentes, puesto que numerosas casas pertenecientes a holandeses, estaban alquiladas a judíos.
El barrio judío no era en absoluto un gueto. Numerosos gentiles vivían y trabajaban en él (entre otros, durante un tiempo, Rembrandt). Por otra parte, los judíos más acomodados, tenían tendencia a marcharse, e instalarse sobre los canales más chic de Ámsterdam. La comunidad sefardita no estaba aislada y, los judíos portugueses mantenían relaciones de negocio y, contactos intelectuales y sociales estrechos, con sus vecinos holandeses. Las familias judías empleaban sirvientes cristianos y, judíos y holandeses, se involucraban juntos, en empresas comunes en las que compartían los riesgos. Los judíos eran igualmente conocidos, por frecuentar las tabernas y cafés de Ámsterdam, donde, muy probablemente, consumían cerveza y vino no “kasher” (preceptos de la religión judía, que trata de lo que los practicantes pueden y no pueden ingerir).
Grabados contemporáneos de la época de Spinoza, muestran que, las grandes arterias del barrio judío, calles bordeadas por árboles, bien cuidadas, de aspecto próspero, presentan todas las actividades sociales y comerciales, propias de un barrio urbano en Holanda, en el siglo XVII. La mayor parte de las casas de ladrillo, son de un tipo clásico de Ámsterdam, estrechas y altas. Durante el día, las calles estaban llenas de gente ocupada en sus asuntos, deambulando o haciendo sus compras, mientras que barcos y chalanas de tamaños diversos, permanecían amarradas a lo largo del canal, que bordeaba directamente la calle.
Según toda apariencia, el barrio judío portugués, donde nació Spinoza, no se distinguía en nada del resto de la ciudad. Los rumores – las palabras que se pronunciaban o cantaban – y es posible los olores que emanaban de las cocinas, eran ibéricos. La tez de sus habitantes era más oscura y más mediterránea, pero el paisaje permanecía típicamente holandés. En menos de tres decenios, los sefarditas habían logrado recrear, en las orillas del Amstel, lo que habían sido obligados a abandonar, en España y Portugal, 140 años antes, una cultura rica, cosmopolita, pero claramente judía. Por ello no tiene nada de extraño, que Ámsterdam se hiciera célebre, bajo el nombre de la “Jerusalén holandesa”.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.