Los conservadores británicos en el período de entreguerras
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
En este apunte analizamos sucintamente la situación del partido conservador en el Reino Unido.
El partido conservador fue el más estable de los tres partidos británicos, y fue claro protagonista en esta época, aunque no siempre estaría en el poder. En todo caso, es indiscutible el aumento de votos que tuvo. En el poder estuvieron sus líderes, A. Bonar Law, S. Baldwin (el más destacado) y N. Chamberlain.
El partido, fiel a lo que se vino haciendo desde los tiempos de Disraeli, supo evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos. Así pues, consiguió conciliar los intereses aristocráticos tradicionales con los más modernos del mundo empresarial y de los negocios. Seguramente, fue la derecha europea más consciente de la necesidad de establecer cambios y adaptaciones, como también se demostró con sus incursiones en el pasado en el ámbito obrero.
Los conservadores demostraron una gran disciplina interna, pero eso no significaría que conformaran un partido monolítico. En su seno siempre existió un tradicional grupo muy elitista y más amigo de las soluciones de autoridad y el más puro clasismo frente a la democracia, y siempre en exaltación del imperio y del nacionalismo británico. Pero también es cierto que otro sector era más democrático, y que entroncaría, precisamente, con esas incursiones sociales y con el magisterio en el tiempo de Disraeli. Aquí podríamos incluir a Churchill, un político, ciertamente peculiar, que se había salido de las filas liberales.
El partido conservador se consideraba el pilar de la Corona, y la familia real era muy proclive al mismo, así como la Iglesia Anglicana. Los conservadores consideraban irrenunciable el Ulster después de la independencia de Irlanda.
En relación con su apoyo social tenemos que considerar que era variado. Lógicamente, las clases altas aristocráticas y de la burguesía eran conservadoras, pero también hay que considerar que el partido conseguía muchos votos en la clase media y hasta en la clase obrera, porque si no se entendería que en 1935, por ejemplo, alcanzara hasta once millones de votos. Había sido siempre el partido del ámbito rural, pero ya en el siglo XX eso no era exclusivamente así, porque se conseguían muchos votos en las ciudades. Contaba con una red de organizaciones afines y de diarios muy destacados como el Times y el Daily Mail. Si los liberales terminarían hundiéndose en este período ante el empuje laborista, los conservadores mantuvieron una posición casi hegemónica en el sistema político británico.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.