Presidentes de los EE.UU.
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Los EE.UU. han tenido, desde su constitución, Presidentes mejores y peores. Entre los mejores, al decir de muchos historiadores, se hallan el fundador de la nación George Washington y cinco más: el segundo John Adams, Abraham Lincoln, y los dos que libraron a Europa, de las ambiciones desproporcionadas de Alemania, en la Primera Gurra Mundial Woodrow Wilson, y en la Segunda Franklin D. Roosvelt.
Entre los peores, según una encuesta de hace ya cuatro años, ganaban Andrew Johnson, que fue un racista de tomo y lomo, y George W. Bush, que además de implicar a EE.UU. en unas guerras completamente innecesarias e ineficaces, era un simple y un mentecato de categoría. Ahora, después del mandato de Donald Trump, no conozco todavía a ningún historiador y/o analista político, que no proclame, sin la menor duda, que él ha sido el peor presidente norteamericano de toda la historia.
La trayectoria de Trump ha sido tal que, pienso, no es necesario esperar a la Historia, para dar un veredicto determinante de su presidencia. En especial después de haber arengado a las masas (siempre tan peligrosas para el desenvolvimiento correcto del orden constitucional, recordemos el caso de Cataluña) a la sedición, lo peor que puede hacer el responsable máximo del sistema democrático de un país. Los estadounidenses harían bien, me parece, en analizar porqué razón un individuo como él, ha podido despertar la admiración, de cerca de ochenta millones de ciudadanos.
Hablando de presidentes norteamericanos, siempre he sentido gran admiración por Thomas Jefferson. Como sabemos, fue el principal autor de la Declaración de Independencia. Amigo acérrimo de la libertad y de la democracia. Y enemigo de todos los imperialismos, comenzando por el inglés de su época. Fue un hijo de la Ilustración, y poseía un perfil humano, que produjo la envidia de todos los presidentes que le sucedieron.
Jefferson fue horticultor, líder político, arquitecto, arqueólogo, paleontólogo, músico, constructor de su propia casa (Monticello, pequeña montaña) y diseñador de los planos de la Universidad de Virginia. John F. Kennedy dijo, cuando se reunió con los 49 premios Nobel todavía vivos del país en 1962: “Me parece que esta es la reunión más extraordinaria de talento y sabiduría humana, que se ha reunido jamás en la Casa Blanca, si exceptuamos las veces que Jefferson cenaba sólo”.
Jefferson se distanció toda su vida, de la aristocracia de sangre y de patrimonio (la segunda aún decisiva en los EE.UU.), pero apreciaba la “aristocracia natural”, a la cual consideraba: “el regalo más precioso de la naturaleza, para la instrucción, los cargos públicos y el gobierno de la sociedad”. Delante la posibilidad, de que un Presidente de los EE.UU. no estuviera a la altura de su responsabilidad dijo: “Es suficiente, para garantizar la democracia entre nuestros ciudadanos, que las elecciones se produzcan cada pocos años, esto les permitirá echar fuera a cualquier servidor desleal, antes de que las fechorías que tiene in mente, lleguen a ser inevitables”.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.