Vikingos. El comercio. I
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
El comercio de larga distancia, no era ninguna novedad en Escandinavia. En tiempos pasados, las redes comerciales de la Edad del Bronce, habían abarcado toda Europa y, tras una contracción, en los inicios de la Edad del Hierro, la influencia del Imperio Romano, había traído consigo innovación e importaciones al norte. Pero esas conexiones, también se vieron dificultadas, por el declive del Imperio y, su distorsión constituyó una parte importante, de la crisis del periodo de las migraciones y, quizá incluso, fuera una de sus causas. Se sabe desde hace tiempo, que los caudillos anteriores a los vikingos habían conseguido, de algún modo, restaurar e, incluso realinear y ampliar, las conexiones con los territorios de ultramar, pero estudios recientes, han demostrado que estos vínculos, se extendían mucho más allá, de lo que se creía en un primer momento: más allá de lo que hasta no hace mucho, se pensaba que eran los límites del mundo nórdico.
Las excavaciones han revelado depósitos de granates, importados como materia prima, desde la India y Sri Lanka. El marfil procedente de los colmillos de elefante, debió de seguir un trayecto similar, bien a través del golfo Pérsico y, luego por tierra, siguiendo las rutas de las caravanas, o bien a través del mar Rojo, hasta los puertos mediterráneos. Se han encontrado cuentas de coralina de Sind (leer el magnífico libro de la Dra. Cat Jarman “Los reyes del río”) preciosas conchas de cauris de Arabia e, incluso, pieles de lagarto de Bengala. En el asentamiento cercano a los túmulos funerarios de Sutton Hoo, en el este de Inglaterra, contemporáneo exacto y equivalente, a los cementerios de Vendel en Suecia, se encontró un cubo ornamentado procedente de Egipto. La lista continua y, los arqueólogos empiezan a descubrir, como funcionaban estas redes y hasta donde se extendían, siguiendo los objetos que fueron transportados por ellas. La última y, muy convincente teoría es que, entre los siglos VI y VIII, el norte era el extremo y final occidental, de las rutas de la seda, que se extendían hasta la China de los Tang, hasta Silla y los estados del norte y del sur de Corea y, en el siglo VIII, hasta el Japón del periodo Nara.
Las élites escandinavas, diseñaron cuidadosas estrategias, para acceder a estas rutas comerciales. Para participar en un comercio de larga distancia como aquel, debieron de tener disponible, un excedente de productos, que tuvieran demanda en el extranjero ¿Cuáles fueron esos productos y de donde salieron? Durante la última década de investigaciones arqueológicas, se ha descubierto que, además de promover el intercambio de regalos de prestigio y, el uso de productos extranjeros, los nuevos gobernantes también establecieron redes, para el comercio de larga distancia, mutuamente beneficiosas “en el interior” de Escandinavia, mediante las cuales los recursos de uno de los pequeños reinos, complementaban, de forma muy útil, la riqueza económica de otro.
El descubrimiento de esta economía transaccional, comporta replantearnos las estructuras de la propia granja nórdica, que determinaba como se producían y movían los bienes y productos y, en particular, el concepto tradicional del campo interior (el área inmediatamente adyacente a la granja, donde se sembraban las cosechas) y los campos exteriores. Estos últimos suelen considerarse pastos y zonas de pastoreo, por lo general en los prados más elevados, entornos marginales que, sin embargo, eran útiles para la ganadería y, se utilizaban o bien a distancia desde la granja, o bien en los microclimas más inhóspitos, de manera estacional. Ahora está claro que los “campos exteriores”, como noción de zona económica, podían extenderse, de hecho, hasta cientos de kilómetros de distancia, del punto al que enviaban sus suministros, lo que requiere una redefinición de lo que eran y, lo que es más importante, de para qué servían.
Pues eso.
(Continuará.)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.