Refundación de la Federación Socialista Balear (FSB-PSOE). III
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
En los siguientes días, Carlos Zayas, me presentó a militantes “importantes” del PSOE de Madrid, miembros aún de la complicada “Agrupación Socialista Madrileña”, que tantos problemas planteó al partido durante la República y, hoy aún. Entre ellos Pablo Castellano (el que dijo de Tierno Galván, que “era una víbora con cataratas”), Gregorio Peces Barba (que pocos años después, sería uno de los “padres” de la Constitución), Paco Bustelo y María Gómez de Mendoza, que enseguida se convertirían en dos muy buenos amigos míos), Enrique Moral (que sería el alma de la Fundación Pablo Iglesias) …
Esta experiencia me decidió definitivamente: me afiliaría al PSOE. Y esta vez mi clarividencia no falló: El PSOE sería la organización de izquierdas, más importante de España. El PSOE, aún medio difuminado durante el franquismo, tenía dos activos muy importantes: 1) la memoria del pueblo, pues los pueblos como tales, disponen de memoria, aunque a veces, durante un tiempo, parezca que no. Los jóvenes de los años 70, no teníamos un recuerdo directo de la historia y, de lo que el PSOE había llegado a ser en los años 30. Pero en nuestras casas los abuelos y los padres sí. Y ellos nos lo transmitieron. Y 2) El 27 Congreso celebrado en Madrid, en diciembre de 1976, el primero en el interior, que retransmitió TVE. Una enorme cantidad de españoles pudieron verlo: allí, apoyándonos, estaban Willy Brandt, Olof Palme, Pietro Nenni, Françoise Mitterrand, Michael Foot, Carlos Altamirano… todos dirigentes de partido socialistas, que gobernaban o eran la oposición principal, en países en los cuales, a los españoles les gustaría vivir.
Lo que me habían explicado, los futuros compañeros que, en Madrid, me había presentado Carlos Zayas, muchos de los cuales habían estado presentes en el Congreso de Suresnes, me acabó de convencer de algunas cosas: El PSOE renovado, no era un grupúsculo clandestino de una región concreta. En mayor o menor medida, se hallaba extendido por casi toda España. Tenía contacto, a través de UGT, con la clase obrera. Había renovado su dirección, con jóvenes que conocían bien los problemas de la España de los 70 y, disponían de ideas para intentar solucionarlos.
Cierto es que, si desde la realidad de hoy, releemos el programa de Suresnes, algunos de sus puntos nos pueden parecer ingenuos y, otros, un tanto radicales. Unos pueden padecer de cierta candidez, en gran parte debida a la clandestinidad, en la cual no se te permite hacer gestión de lo público. Otros parecen endurecidos, justo para que el potente PCE, no nos barriera de la izquierda. Sí, aquel PSOE estaba bastante radicalizado y cargado de ideología, pero, así y todo, su proyecto era bueno y, concordante con la realidad. Para mí era especialmente importante, que no se trataba de un partido nacionalista, sino federalista. Soy muy poco de las naciones y mucho de los grandes estados. Ideológicamente ya lo tenía todo muy claro. Ahora, pensaba, sólo me quedaba afiliarme. Y no era tan sencillo. En Madrid me habían hablado, muy vagamente, de una reunión que se había tenido con unos abogados de Palma, pero nadie conocía nombres, direcciones o teléfonos. ¿Dónde estaba el PSOE en Baleares?
Al final tuve una especie de iluminación ¿Quién era la persona que sabía todo lo que ocurría en Palma? ¡Tarabini! Ex jesuita, que dirigía un centro de investigaciones sociológicas, GADESO, que, según las malas lenguas, financiaba el Opus. Pero lo más sorprendente, era que Toni Tarabini era comunistas. Militaba en Bandera Blanca, una escisión del PSUC, que lideraba Jordi Solé Tura (quien más tarde sería, uno de los llamados “padres de la Constitución”). Sólo él (Tarabini) sabía cómo se las arreglaba, para navegar entre ideologías tan contrarias. Le llamé y fui a verle un día.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.