EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Capitán Richard F. Burton. Notas sobre las fuentes. II


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Georgiana Stisted, sobrina de Burton, escribe además abiertamente, de la gran pasión de la vida de su tío, la misteriosa “muchacha persa”, que ignoró por completo Isabel Burton (Arundell de soltera). Asimismo, Mrs. Stisted, dispone de otros materiales, que Isabel también ignora o, que al menos, considera de otra forma, sobre todo en lo tocante, a las creencias religiosas de Burton. En su calidad de católica romana, a Isabel le gustaba pensar que su marido también lo era, aunque lo fuese con una errática sinceridad. Miss Stisted, en cambio, se muestra convencida, de que su tío fue un miembro fiel, aunque no practicante, de la Iglesia de Inglaterra. (Sus amigos íntimos creían que era agnóstico o ateo).

“La vida de Sir Richard Burton” (1906) de Thomas Wright, fue escrita después de la muerte de lady Burton y de Georgiana Stisted; contiene anécdotas e informaciones, que faltaban en las biografías precedentes y, es de utilidad, al referirse a otros episodios desconocidos, o no aclarados, de la vida de Burton, aunque hay que estar en guardia y prevenido, contra los posibles errores. Wright entrevistó a muchos de los amigos de Burton y, tuvo acceso, a diversas cartas y otros inéditos. De todos modos y muy al contrario de su biografiado, Wright era bastante mojigato: “En lo tocante a las cartas de Burton”, escribe, “he suprimido sin piedad todos los pasajes, e incluso frases, que pudieran resultar ofensivos”. Hoy en día (1990), muchas de las cartas de Burton (y tantos otros materiales) están secuestradas, en colecciones privadas o estatales, sin que nadie hay podido leerla o examinarlas.

Isabel Burton pudo iniciar su propia autobiografía, en colaboración con W. H. Wilkins, pero falleció antes de terminarla. Wilkins publicó el libro en 1897, con el título de “El romance de Isabel Burton”. Norman Penzer, siempre con ojo crítico, afirma que “la participación de Wilkins… no se debió a ninguna genuina admiración, por la persona de lady Burton, sino a razones mucho más personales”. Al parecer, esperaba hacerse con el control, de una parte de legado literario de Burton.

Los biógrafos del siglo XIX, son merecedores de gran credibilidad, por todo lo que dijeron acerca de esta personalidad asombrosa, aunque tengan sus faltas. De todos modos, todos ellos ofrecen una visión inmaculada y sin tacha de Burton, pintándolo como el hombre, con el que toda madre de la época victoriana, habría deseado desposar a su hija preferida. Isabel y Georgiana se saltan casi todo lo que habría sido motivo de azoramiento, no sólo episodios sexuales, sino también las opiniones políticas. La primera obra objetiva acerca de Burton, no iba a ser una biografía, sino una bibliografía: “Una anotada bibliografía de Sir Richard Francis Burton”, de Norman Penzer, que no sólo proporciona descripciones y estimaciones de las obras de Burton, sino abundante información.

Durante estas décadas y las que siguieron, las biografías de Burton manifestaron una tendencia, a ocuparse del Burton fantasmagórico y, no merece la pena, considerarlas con seriedad. “A las órdenes del diablo” (1967) de Fawn Brodie, constituye el primer intento, de escribir una biografía seria y erudita de Burton. Brodie ha desenterrado materiales previamente inéditos, perdidos o desconocidos. El libro es susceptible de criticarse, por aplicar el análisis freudiano, a un individuo de otro tiempo, cuyo mundo no era, por cierto, la Norteamérica suburbial y académica, de la Costa Oeste, sino la Europa revolucionaria, el Asia colonial, el África ignota y, el Oriente musulmán en continuo desorden. Por último, hay que hacer mención, de los dos volúmenes publicados por el socio de Burton, en la exploración del África Central y Oriental, John Hanning Speke, que empezó siendo su amigo y compañero ante los peligros y, terminó siendo uno de sus peores y más inflexibles enemigos. Los dos volúmenes de Speke “Diario del descubrimiento de las fuentes del Nilo” y “Lo que condujo al descubrimiento de las fuentes del Nilo”, abarcan el mismo terreno, que las dedicadas por Burton, a la misma expedición, aunque dé la impresión, de que fueron escritos con otra región de África “in mente”, acerca de otra aventura distinta. Sin embargo y, a pesar de toda la cólera que contienen, los errores de interpretación y las equivocaciones, son un comentario esencial, sobre esta parte de la vida de Burton.

Pues eso.

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.