Mientras no se formaba gobierno, se convocaban elecciones, y ahora enzarzados en el asunto del juicio en Cataluña, entre la falta de voluntad política para arreglarlo y el fundamentalismo de los dos nacionalismos, el catalán y el españolista, aparecen noticias que pasan muy desapercibidas porque, por ejemplo, afectan a refugiados extranjeros, que no tienen mejor cosa que hacer que venirse aquí, con lo entretenidos que estamos. En estos días hemos conocido gracias a una noticia en el diario El País que los servicios de emergencia social de Madrid están colapsados, y muchos refugiados y demandantes de asilo duermen en la calle, niños incluidos, situación que se agrava ahora porque el tiempo atmosférico en la capital está cambiando con noches frías, frente a la sede del Samur Social en el centro, en la calle de San Francisco, en un barrio de ese Madrid de los Austrias tan bonito.