El 1 de septiembre del año 1974 se creaba la Unión Militar Democrática, la conocida como UMD, una organización fundamental para nuestro país porque comenzaba a plantear que el ejército español no era tan monolítico como se nos hizo creer, porque había militares comprometidos con el cambio democrático, con unas fuerzas armadas al servicio de los ciudadanos y no como un elemento de control, represión y de garantía del mantenimiento del espíritu guardián del golpe del 18 de julio. Y todo aquello que nació al finalizar aquel verano cuando Franco dejó el poder un instante para recuperarlo muy pronto, fue estimulado por los cambios que en el vecino Portugal se estaban produciendo desde aquel histórico 25 de abril de ese mismo año, entre claveles y al son de “Grândola Vila Morena”. Pero en España la situación era distinta, y aunque se entraría en transición a la muerte del dictador, aquellos militares sufrieron intensamente durante demasiado tiempo. Hoy, después de medio siglo, recordamos su valentía, su osadía y su contribución para hacer una España mejor, también en el ámbito de los uniformes. Constituyen un capítulo intenso de la memoria democrática de nuestro país.