Inspirada en los mitos y el folclore de las hadas, esta es la historia inquietante y conmovedora de una joven llamada Nettle, ambientada en un reino feérico oscuro y amenazador.
Nettle, una joven indómita que no encaja en el mundo de los humanos, queda fascinada por el hechizo del reino de las hadas, con sus dos lunas y sus estrellas escarlatas. Entabla una estrecha relación con Conor, un humano raptado siglos atrás, y cae también bajo el influjo del misterioso Ellion, un hada de las sombras. Para intentar salvar a su querida abuela, que se está consumiendo en su propio mundo, Nettle hace un pacto con el rey de las hadas: él curará a su abuela a cambio de que ella complete tres tareas. Ella acepta, sin sospechar que el engaño acecha en aquel lugar encantado y que ha sido víctima de una trampa...
El libro posee todo el encanto seductor y el peligro propio de las hadas. Aquí se muestran caprichosas, hermosas y crueles; tratan a los humanos como juguetes y detestan su sola presencia. Las hadas son, a la vez, más y menos que humanas. La atmósfera de la obra refleja esta dualidad: da vida al mundo feérico y entreteje el peligro en medio de toda su belleza. Posee la cadencia de un relato transmitido de generación en generación, contado al calor de las hogueras y a la luz de velas vacilantes.
Nettle es una historia sumamente adictiva y difícil de soltar (y, al ser bastante breve, puedes reservar un momento para devorarla de una sola vez si así lo deseas). No atrapa mediante la acción frenética de un thriller o el terror que acelera el pulso y deja sin aliento, sino como una niebla que te adentra en el bosque más allá de donde creías haber llegado. Deseas que Nettle supere con astucia esas pruebas engañosas y logre liberarse; quieres que consiga justicia para los otros humanos atrapados.
Las tareas centrales del libro evocan la misión de Los cisnes salvajes, aunque con un giro novedoso respecto a la importancia de las ortigas. Por suerte, Nettle sí puede hablar, lo que le permite hacer amigos con mayor facilidad. La disputa entre el rey y la reina de las hadas recuerda mucho a la de El sueño de una noche de verano de Shakespeare. También hay ecos de otros relatos de hadas —como los de Grizler y Beattie— y de muchos otros personajes e historias narradas entre sus páginas, lo que permite que el libro se integre perfectamente en esa antigua tradición de contar relatos sobre lo hermoso y lo peligroso que acecha justo más allá de nuestro alcance.
Apuntar que este libro está clasificado como novela juvenil, y me alegra mucho que realmente transmitiera esa esencia. A veces siento que el género está saturado de obras que podrían, y probablemente deberían, ser leídas por un público de mayor edad. Considero fundamental preservar este género como una parte esencial de la literatura infantil y juvenil.
Dicho esto, no me duelen prendas reconocer que ya no pertenezco al grupo de edad al que va dirigida esta obra. Sin embargo, eso no me impidió en absoluto disfrutar de la historia de Nettle y sus travesuras; de hecho, hizo que la disfrutara aún más. La novela destila un aire de picardía, basado, por supuesto, en las célebres travesuras de las hadas, aunque no limitado a ellas. Se trata de una lectura muy disfrutable por su toque descarado, todo ello sin perder la inocencia y la alegría propias de una novela juvenil.
Nota sobre la autora: Criada a base de una dieta saludable de fantasía y cuentos de hadas, Bex Hogan pasa las horas ensimismada soñando despierta. Poner sus historias por escrito fue algo que le resultó natural y disfruta compartiendo su tiempo entre el mundo real y el escapismo de su imaginación. Cornuallesa de corazón, Bex vive en Cambridgeshire con su familia.





