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El movimiento settlement


Jane Addams habla con los visitantes de Hull House en 1935. / © National Archives Jane Addams habla con los visitantes de Hull House en 1935. / © National Archives

En 1889, la destacada reformista social y pacifista norteamericana Janne Addams, junto con su amiga Ellen Gates, fundó la Hull House en Chicago.

Hull House se encontraba en el Near West End de la ciudad, dentro de lo que se conoce como el movimiento settlement, que se expandió en la década de los ochenta del siglo XIX, con el fin de reducir las desigualdades sociales en Norteamérica. El método empleado era crear este tipo de casas, como la Hull House, en barrios donde trabajaban voluntarios para compartir sus conocimientos y trabajo en favor de los inmigrantes y los desfavorecidos. Eran casas que solían tener guarderías, escuelas, bibliotecas y servicios sanitarios y asistenciales. Pero, en realidad, este movimiento se inspiró en una iniciativa tomada en Europa.

Así es, la primera casa fue la Toynbee Hall, inaugurada en el año 1884, al otro lado del Atlántico, en el Reino Unido, en un barrio pobre londinense, donde un clérigo y su esposa, junto con estudiantes universitarios, intentaban ayudar a los vecinos pobres, carentes de servicios, de educación y cultura.

Esta experiencia fue conocida en los Estados Unidos, y animó a un grupo de jóvenes norteamericanos, con evidente influencia del cristianismo social, a poner en marcha este tipo de casas. En este sentido, destacó la figura de Stanton Coit, que vivió la experiencia londinense, para abrir en 1886 en New York una casa de este tipo. Tres años después se ponía en marcha la Hull House de Addams y Gates, quizás la más conocida de todas ellas.

Estas iniciativas animaron a que se crearan más en distintos puntos de la geografía norteamericana, multiplicándose, especialmente en el Nordeste y Medio Oeste.

Las casas norteamericanas solían situarse más que en áreas muy deprimidas socialmente, como hemos visto en el caso británico, en barrios de inmigrantes recién llegados a América, y que no dominaban el inglés, y se encontraban desubicados. Venían a ser unos centros que permitían que los inmigrantes pudieran ir adaptándose y poder prosperar, dando mucha importancia, como hemos señalado, a la atención de los niños, las madres y la educación y la cultura. Pero hicieron mucho más.

Este movimiento tuvo una evidente influencia en la política reformista de signo social en los Estados Unidos, al menos hasta la Primera Guerra Mundial. En 1895 se publicó el Hull-House Maps and Papers con un estudio sobre la vivienda, el empleo y los salarios. Pero lo interesante es que los seguidores del movimiento settlement, especialmente en Chicago, no se dedicaron solamente a promover estudios sino también a actuar. Una vez que documentaron las deficiencias de todo orden en vivienda, empleo, educación, cultura y otras cuestiones de signo social, se dedicaron a presionar a los gobiernos locales para que se mejorasen las viviendas, los saneamientos, las recogidas de basura, se abriesen parques, etc..

Pero, además, formaron todo tipo de asociaciones, dentro del acusado espíritu asociativo norteamericano, como clubes de mujeres, organizaciones empresariales, y hasta sindicatos. Estas organizaciones tuvieron mucho que ver con demandas de aumentos salariales y de condiciones laborales de las mujeres o contra el trabajo infantil. El movimiento de Chicago tuvo muchos éxitos en las campañas y pleitos que entablaron en favor de las mujeres y los niños.

Es muy interesante acercarse para profundizar sobre este movimiento settlement al estudio que le dedica la Enciclopedia de Chicago, en la red.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.