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Cuarentenas en Persia contra el cólera en 1915

Gracias a la correspondencia diplomática española podemos conocer qué medidas, especialmente, cuarentenas, se establecieron en Persia en el año 1915 para evitar que se extendiera por el país una epidemia de cólera desatada en Tiflis-Bakui-Tauris.

Relataremos estas medidas a través del despacho número 37 del ministro de España en Teherán al ministro de Estado (Asuntos Exteriores), firmado el 26 de agosto de 1915 en aquella capital.

En primer lugar, debemos recordar la peculiar situación de Persia en esos momentos. El país había sido un espacio de intensa rivalidad ruso-británica, en lo que se ha conocido como “El Gran Juego”. Con el cambio de siglo se produjo un profundo cambio constitucional para limitar el poder del Shah. Esta reforma convirtió ya en el siglo XX a la monarquía absoluta en otra constitucional con un parlamento. Pero, al poco tiempo, la presión imperialista occidental regresó con fuerza sobre Persia, ya que en 1908 se descubrió petróleo, y los británicos renovaron su interés por el territorio.

En el marco de los cambios diplomáticos internacionales que se dieron en la paz armada en los años previos a la Gran Guerra, los británicos y rusos llegaron a un acuerdo para repartirse la influencia en Persia, siempre en detrimento de los propios persas. Al estallar la Primera Guerra Mundial el país sufrió las invasiones turca, rusa y británica. En ese justo momento se enmarca el documento que aquí comentamos.

La institución encargada de la sanidad en Persia era el denominado Consejo Sanitario del Imperio. Dicho organismo comunicaba que a finales de agosto había recibido noticias sobre la aparición del cólera en Tiflis y en Bakui, así como en sus cercanías, por lo que decidió tomar las siguientes medidas:

  1. Someter a todas las mercancías procedentes de dichos lugares a cinco días de observación, comprendiendo el tiempo de la travesía (se trataría del Mar Caspio).
  2. Los barcos podrían desembarcar sus pasajeros en dos lazaretos.
  3. En consecuencia, todos los barcos en el Mar Caspio con destino a Persia debían dirigirse a los dos puertos con lazaretos, para someterse a la respectiva cuarentena. Se planteaba la alternativa de que esos barcos podrían desembarcar sus pasajeros y “seguir en contumacia”. Pero esos navíos no podrían comunicar con otros puertos persas a no ser bajo vigilancia sanitaria.
  4. Como uno de los lazaretos no estaba libre en ese momento, se autorizaba al médico del puerto correspondiente para hacer la visita médica solamente a los viajeros, esperando la evacuación del lazareto.
  5. El Consejo Sanitario encargó a los médicos de Tauris y Meched a tomar las mismas medidas.

Hemos consultado: Archivo Histórico Nacional (AHN), Ministerio de Exteriores. H, 1675, expediente 167.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.