Sin compromiso
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Tribuna Libre
Los hay para los más diversos y variados gustos, en todos los colores y opciones: Están aquellos que les gusta rodearse de la gente más inteligente, colaboradores de producir el prodigio y convertir a su vulgar prócer en un ser único y singular, o los que prefieren tener como siervos a los más inútiles del lugar, con lo que permanentemente logran que sus carencias e ineptitudes se evidencien de la forma más panorámica y espectacular.
Y es que hay quien cifra todo su poder en las apariencias, andan sólo preocupados cómo y de que forma saldrán en la foto, dedicando todos sus esfuerzos a aprender los mil y un trucos para mejorar su imagen. En el colmo de su paranoia se consideran los hacedores de todo lo bueno que acontece en el territorio donde gobiernan, lo que además de ser grosero es una locura.
Otros, sin embargo, son esclavos de su proyecto personal, e intentan no comprometerse con persona o grupo alguno, siendo solamente fieles a sí mismos, parecen mantenerse a cierta distancia, no hacen nada para no molestar a nadie, son los planos y tibios, jamás tendrán enemigos, nunca hicieron favores.
Hemos tenido un compromiso que era muy necesario. La Iglesia Católica ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno para indemnizar a las víctimas de la pederastia del clero cuyos casos no tengan recorrido judicial .La jerarquía acepta que el Defensor del pueblo supervise el proceso de reparación y tenga la última palabra en el pago. Los acuerdos permitirán reconocer y resarcir multitud de casos que no pueden acudir a la vía penal.
El Estado será el garante de que la Iglesia Española por fin deje de eludir su responsabilidad en todos los casos de pederastia. En otro orden de cosas vamos a ver qué ocurre cuando el País que escribió las reglas. El daño que supone todo esto para el poder de los EE UU persistirá más allá de la presidencia de Donald Trump, que está destruyendo ese legado, tratándolo como un inconveniente en lugar de como una ventaja. Las alianzas que está destrozando no se van a rehacer de golpe cuando asuma el cargo el próximo Presidente. La credibilidad tarda una generación en reconstruirse, si es que se reconstruye.
Recuerdo una película en la que el protagonista justificaba la deslealtad de uno de sus mejores amigos con la siguiente frase, “jamás me perdonará que le hiciera ese favor”. De ahí que hacer regalos, procurar prebendas o dar esperando recibir alguna renta, para provocar algún tipo de obligación, acaba resultando una cuestión estéril e inútil, donde el perro termina mordiendo la mano del amo que le dio de comer.
Estos sujetos doctores del egoísmo, intentan mantenerse casi siempre neutrales, lejos de discusiones, dejando que los demás se involucren y ellos permaneciendo al margen, esperando acontecimientos, aparentando imparcialidad cuando el tema no les afecta, son viciosos de sí mismos.
En ocasiones son lentos a la hora de tomar decisiones, pues es más sencillo evitar la ocasión de comprometerse que salir con bien de un compromiso. Son maestros de la supervivencia y huyen, para no entrar en cualquier batalla, evitando la tendencia, evitando la tendencia natural a tomar partido e implicarse en la lucha, saben que con cada combate, aunque se gane, se hacen más débiles, mientras que los observadores esperan pacientemente los frutos de su ausencia para hacerse más fuertes.
Esta falta de compromiso con todo y con todos, tiene una sola excepción, ellos mismos y utilizan con una finura natural la sabiduría, el conocimiento y el trabajo de los demás en beneficio propio.