Entre empujones y codazos
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Tribuna Libre
Vivimos en una sociedad competitiva, en el que no solo hemos de hacer nuestro trabajo bien y que en muchas ocasiones parezca perfecto, sino mejor que los demás. Esto sería una afirmación que definiría al sistema productivo actual y en el que también juega las nuevas tecnologías y la Inteligencia Artificial, y la utilización que seamos capaces de hacer en beneficio propio y de la comunidad.
Esto es en términos teóricos, pero ocurre con excesiva frecuencia que para llegar a sus objetivos y antes que el resto, utilizan todo tipo de triquiñuelas, artimañas y malas artes, y no reparan en dar todo tipo de empujones y codazos. En la vida pública, no es que sus protagonistas sean mejores o peores que el resto de los mortales, es que son tan evidentes y están tan en el foco de nuestra atención, que cualquier gesto o movimiento se amplifica y multiplica, y por tanto puede ser objeto y objetivo de nuestras críticas.
Aquellos que como el señor Feijóo, líder durmiente del PP,; a las ordenes de la señora Ayuso y compañía, parecen estar fuera de la realidad, en inopia, son como el camarón que se duerme que se los lleva la corriente, y construyen una realidad paralela.
Sin embargo no podemos negar que hay todo tipo de maniobras para ver quién manda más y sale en más fotos, y una de las voces más duras es la de su Secretario General Miguel Tellado, la de su portavoz Ester Muñoz, o la de Elías Bendodo que nos “regala” la dialéctica del insulto y define al actual “desgobierno” con tres palabras “chantaje, corrupción y callejón sin salida”; y no cesan junto con Feijóo en la pertinaz y creo equivocada estrategia de acabar con Sánchez, lo que actúa en la mayoría de las ocasiones como un boomerang.
Cuanto más persisten en el error de querer destruir a los socialistas y no poner encima de la mesa ni una sola propuesta que mejore la vida de la gente, más empujones y tortazos reciben de todos lados, y se quedan, y no siempre con la única alianza de la ultraderecha, asumiendo sus ideas y discursos de VOX.
En la política tortazos de guantes de terciopelo pero manos de acero, como los que ha recibido la vicesecretaria general, del PP, Noelia Núñez, la mujer de los falsos curriculums. De todas formas asistimos a coacciones, intoxicaciones y filtraciones varias, que incrementan la desconfianza de la ciudadanía en el PP, alejándoles de ser una alternativa de Gobierno de España.
La radiografia política de nuestro País está llena de especialistas en permanecer y dedicarse a “quemar” a todos aquellos que tienen excesiva prisa por llegar a estar, y que suelen ser víctimas de su propia ansiedad por el poder, a las autoproclamaciones en nombre de apoyos inexistentes.
No ha de extrañarnos, que detectemos a demasiados personajes que afectados por el estrés, el odio o la ausencia de ideas, que parece estar tristemente de moda o de esas borracheras de descalificaciones que les coloca al borde de la idiotez política.
Otros dispuestos a “sacrificarse” por el partido y la humanidad y aquellos que conscientes de que hay muchos cocodrilos y cuervos esperando que tengan un traspiés y se caigan para devorarlos, se sienten angustiados y con la soga al cuello.
Están también los que lejos de pensar en la solución a sus problemas personales, entre la complejidad y la sencillez, valoran más la sumisión y el egoísmo que la capacidad de trabajo y el sentido del deber, y están dispuestos a traicionar a quien sea, y cual perro de presa están obsesionados por cobrarse la pieza mayor y lograr el mayor trofeo, cueste lo que cueste.