Hacia delante y hacia atrás
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Tribuna Libre
Hemos de luchar diariamente pera buscar nuevos retos y mirar y caminar hacia adelante, y como dice el refrán “hacia atrás ni para coger impulso”. Elaborar nuestra propia historia ha de ser producto de nuestro esfuerzo paso a paso y día a día, intentando evitar a los salvadores que con sus predicas nos dicen lo que tenemos que decir y hacer.
Mantener la distancia, a esos déspotas autócratas, que creen saber en todo momento que es lo que más nos conviene y en una actitud rozando con el fascismo y la reacción sostienen que los ciudadanos son unos incompetentes y que no están preparados para resolver sus problemas.
No debemos ir hacia atrás de la mano y el poder de las nuevas investiduras, que en todo momento pretenden ejercer el dogma, cuyas afirmaciones las imponen porque creen que tienen la autoridad suficiente para ser creídos, sin que la verdad de sus manifestaciones o la corrección de sus mandatos pueda siquiera ponerse en cuestión.
En la actualidad, y en una cultura mediática, en la que la tecnología suele ser la clave del éxito, somos frecuentemente víctimas de un dogmatismo tenebroso, porque casi nadie se fija en lo que se dice, sino en quien lo dice. Como por ejemplo que el empresario Aldama haya acusado de mordidas a Äbalos, Koldo y otros dirigentes del PSOE como Santos Cerdán.
Los socialistas han anunciado una querella y Pedro Sánchez ha dicho que “es categóricamente falso y es una inventada “ para desviar el foco del gran fracaso cosechado en el bloqueo del nombramiento de Teresa Ribera” y volverlo a colocar sobre el PSOE y como bien ha dicho el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López que “ Ya está bien de que en este país triunfe más la mentira que la verdad”. Esperemos que la justicia lo aclare todo”
Para dar pasos hacia adelante en firme es conveniente tener las ideas y la voluntad clara, al objeto de ser creíble ante los demás , eso le debía haber quedado claro a Alberto Núñez Feijóo tras sus últimos y estrepitosos fracasos y no continuar buscando nuevos caminos para continuar metiendo la pata pidiendo una moción de censura y apelando a los aliados del Gobierno.
Frente a todo este panorama, no podemos ni debemos ser menores de edad, ni consumidores compulsivos de un sistema que intenta manipularnos en uno u otro sentido, sino que debemos aspirar en todo momento a ejercer de personas autónomas, de seres libres y dueños de nuestro propio destino y capaces de ser protagonistas de nuestra propia historia.
La vida actual, entre tensiones y distensiones, equilibrios y desequilibrios, inserta en la inseguridad y la incertidumbre, bajo la amenaza de la guerra y el terror en la permanente encrucijada de la ansiedad y la angustia, no es nada fácil.
Aspirar a ser nosotros mismos, a trazar nuestro propio camino para ser protagonistas de nuestra propia historia, a descubrir quienes somos y qué queremos, a percibir y sentir que ahí fuera están los otros y ser capaces de elegir entre las alternativas que se nos ofrecen.
Entonces podremos decir que estamos, que somos, que ejercemos de ciudadanos, aunque a veces hablen con ardor y aparente pasión de todo aquello por lo que sería mejor que callaran. Con enorme facilidad se pican ante cualquier insinuación de los demás, es la más evidente señal de su mala conciencia y van sembrando vientos, que luego recogen generosamente en forma de tempestades.
Son unos monstruos en el arte de incendiar todo lo que tienen a su alrededor y aviso a navegante, léase a gente dispuesta a comprar a mercenarios de este calibre, siempre acaban mordiendo la mano de su señor en cuanto éste no está en el poder, dando la espalda a aquel que les dio de comer.