Los recuerdos de una vida
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Tribuna Libre
Nuestros recuerdos nos dan identidad, y nos alejan de una vida vulgar, rutinaria, haciendo siempre lo mismo, y estar en alerta positiva y espabilados, porque vivimos una realidad multicultural, intercultural y transcultural que tendrán que tener en cuenta en todos los aspectos y sentidos.
Desde nuestra memoria, vamos construyendo nuestro futuro, y las sociedades más democráticas se adaptan mejor al paradigma de la nueva sociedad. Son más flexibles, más transparentes, más responsables y más sensibles a los cambios.
Nuestras vidas se vuelven creativas y más positivas, si somos capaces de canalizar nuestras inquietudes y objetivos, sin instalarnos en la nostalgia a exagerar la realidad con aumentativos e hipérboles que nos alejan de quienes somos.
Viviremos más intensamente nuestras vidas si alimentamos nuestras capacidades de escucha y dialogo con la sociedad y si estamos abiertos a la reflexión, el análisis, el debate y nuevas propuestas, con la generosidad de ofrecer nuestras voces a quienes no tienen quien les represente y defienda.
Tenemos que buscar en la relación con los demás, su complicidad, y tener muy claro el por qué y para qué hacemos las cosas, siendo capaces de dialogar desde el mutuo respeto y el mantenimiento de nuestras identidades, para que podamos ser más fuertes, más sólidos, cohesionados y mantener la ilusión de lo bonito que la vida tiene.
Si abrimos nuestras puertas sensoriales a lo que nos rodea, es muy probable que seamos más eficaces, tendremos más autocontrol y menos rigidez en la toma de decisiones, a la vez que más transparentes y responsables, reconociendo nuestros errores para que nos sea más fácil conquistar el futuro.
Para vivir una vida plena, nuestra principal prioridad, nuestro más importante compromiso es asegurarnos y reforzarnos en la convivencia y la cohesión, y tener la habilidad de ser capaces de integrar y no excluir, y de aproximar las opiniones discrepantes y no a extremarlas y polarizarlas.
Dentro de los recuerdos de nuestras vidas, hemos de aceptar y asumir nuestras propias decisiones y aprender a equivocarnos, y que no estamos solos y podemos hacer lo que nos dé la gana, sino que formamos parte de una sociedad con una serie de valores y normas, con libertad y responsabilidad.
Uno de los grandes retos de futuro, es que avancemos hacia una política común de inmigración que sea, a la vez, equilibrada, eficaz y justa, trasladando al ámbito de la Unión Europea los pilares básicos que han configurado a lo largo de estos últimos años la política de inmigración de nuestro País.
Una política europea que actúe eficazmente contra las mafias que trafican con las esperanzas de millones de seres humanos, condenándolos a la explotación y a los riesgos de marginación que siempre conlleva la irregularidad. Para que esta política sea eficaz, es imprescindible extender los acuerdos de cooperación migratoria con los países de origen y tránsito de la inmigración.
La sociedad de hoy se gobierna mejor cuanto más poder y participación tenemos los ciudadanos, que debemos participar en la toma de decisiones y por tanto adquirimos el protagonismo para eliminar trabas y cargas burocráticas y ejercer nuestros derechos.
La discusión y el diálogo bien informado son esenciales en na democracia, pero para ello necesitamos gobiernos abiertos que aporten información y se sometan al escrutinio público. Por eso no logramos entender los ejercicios de deslealtad, como el novio de Ayuso, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, intentará desgravarse gastos de sus vacaciones con su pareja, como varias facturas del alquiler de dos vehículos de alta gama, la utilización de la Sala de Autoridades del Aeropuerto de Barjas o otros costes e extra como hilo dental, un saxofón y toallitas especiales para su limpieza o un Rólex. ¿Cómo le ponemos al niño?
En otro orden de cosas, tampoco dejamos de sorprendernos y no logramos entender como SUMAR, con Yolanda Díaz al frente, es capaz de llegar a acuerdos y pactar votaciones con el PP, abriendo una fisura política en la coalición progresista, y no consigue hacerlo con su socio de Gobierno, el PSOE. Hay que ser leales y coherentes, lo demás son músicas y retóricas vacías.