Heráclito. XVIII
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Llegamos de este modo, a uno de los conceptos clave, de la hermenéutica contemporánea; el “circulo hermenéutico, que hace cuestión de la aparente paradoja, de que toda comprensión, debe partir necesariamente, de una precompresión, de aquello que se trata de interpretar. En consecuencia, los prejuicios no desparecen del proceso, sino que se mantienen vivos, en el movimiento circular de la comprensión o, si se quiere “espiral”, que nutre la interpretación, al tiempo que se nutre ella:
“La comprensión del texto, se encuentra determinada continuamente, por el movimiento anticipatorio de la precomprensión. El circulo del todo y las partes, no se anulan en la comprensión total, sino que alcanza en ella, su realización más auténtica…”
La anticipación de sentido, que mueve nuestra comprensión de un texto, por tanto, no es un acto de la subjetividad, sino que se determina, desde la “comunidad” que nos une con la tradición. Pero en nuestra relación con la tradición, esta comunidad está sometida, a un proceso de continua formación. No es simplemente un presupuesto, bajo el que nos encontramos siempre, sino que nosotros mismos la instauramos, en cuanto que comprendemos, el acontecer de la tradición y participamos en él y, continuamos determinándola así, desde nosotros mismos. El movimiento circular de la comprensión, en suma, no es, en este sentido, un círculo “metodológico”, sino que describe un momento estructural ontológico, de la comprensión misma.
Pero la comprensión precisa de la apertura de un nuevo “horizonte común”, entre el “mundo” del intérprete y, el de la realidad a interpretar. Se trata de lo que se ha denominado “fusión de horizontes”. Esto quiere decir, que en la recuperación del sentido de un texto, se encuentran siempre implicadas, las propias ideas del intérprete. Su horizonte resulta de este modo determinante, pero no puede tomarse, como un punto de vista que se “impone”, sino como una “opinión” que “se pone” en juego”, al lado de la tradición, para tratar de “apropiarse” mejor, de lo que dice el texto. Se trata de una verdadera relación vital e histórica, que se realiza por medio del lenguaje y, que también en el caso de la interpretación de textos, podemos denominar “conversación”.
“Acostumbramos a decir que llevamos una conversación, pero la verdad es que, cuanto más auténtica es la conversación, menos posibilidades tienen los interlocutores, de llevarla en la dirección que desearían. Parece más correcto decir, al contrario, que entramos en una conversación, cuando no, queremos enredarnos en ella… Lo que saldrá de una conversación, no lo puede saber nadie por anticipado. El acuerdo o su fracaso, es como un suceso, que tiene lugar en nosotros… Son forma de expresar, que la conversación tiene su propio espíritu y, que el lenguaje que discurre en ella, lleva consigo su propia verdad, esto es, desvela y deja aparecer, algo que, desde ese momento, es”.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.