Historicismo. Prólogo
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Karl Popper mantiene con razones, que el “historicismo” es un método indigente - un método que no da frutos -. Más tarde redondeo la tesis, mostrando que, por razones “estrictamente lógicas, nos es imposible predecir, el curso de la historia”.
El argumento se puede resumir en cinco proposiciones, tal como sigue:
1. El curso de la historia humana, está fuertemente influido, por el crecimiento de los conocimientos humanos. (La verdad de esta premisa, tiene que ser admitida, incluso por los que ven nuestras ideas, incluidas nuestras ideas científicas, como el sub-producto, de un desarrollo “material”, de cualquier clase que sea.)
2. No podemos predecir, por métodos racionales o científicos, el crecimiento futuro de nuestros conocimientos científicos.
3. No podemos, por tanto, predecir el curso futuro de la historia humana.
4. Esto significa que hemos de rechazar, la posibilidad, de una “historia teórica”. No puede haber una teoría científica del desarrollo histórico, que sirva de base para la predicción histórica.
5. La meta fundamental de los métodos historicistas es, por lo tanto, errónea; y el historicismo cae por su base.
El argumento no refuta, claro está, la posibilidad de toda clase de predicción social; por el contrario, es perfectamente compatible, con la posibilidad de poner a prueba teorías sociológicas, por medio de una predicción, de que ciertos sucesos, tendrán lugar bajo ciertas condiciones. Sólo refuta la posibilidad de predecir sucesos históricos, en tanto puedan ser influidos, por el crecimiento de nuestros conocimientos. “Si hay en realidad, un crecimiento de los conocimientos humanos, no podemos anticipar hoy, lo que sabremos sólo mañana”.
La prueba que aporta Popper, consiste en mostrar que “ningún predictor científico – ya sea hombre o máquina – tiene la posibilidad de predecir, por métodos científicos, sus propios resultados futuros”. El intento de hacerlo, sólo puede conseguir su resultado, después de que el hecho haya tenido lugar, cuando ya es demasiado tarde para una predicción; puede conseguir su resultado, sólo después que la predicción, se haya convertido en una retrodicción.
Todo esto significa, que ninguna sociedad, puede predecir científicamente, sus propios estados de conocimientos futuros.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.