Heráclito. II
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Trataré de que los siguientes escritos, se centren en la interpretación heraclítea de la naturaleza, en las ideas contradictorio-complementarias, a la luz del pensamiento actual, sobre la complejidad; por eso nuestra lectura puede adjetivarse como: “eco-enantio-lógica, si se me permite el término, que detallaré más adelante. Se trata de proponer un ejercicio de revitalización, del pensamiento arcaico, esto es, de acercarnos al pasado sin perder de vista los problemas del presente, con la intención de buscar un enriquecimiento mutuo y, siendo conscientes, en todo momento, de la distancia – temporal e intelectual – que nos separa. A algunos les parecerá paradójico que se pretenda disertar, sobre la actualidad de un filósofo arcaico. Sostiene P. Aunbenque que la actualidad de un filósofo antiguo, se puede entender de dos formas: “la del que vive todavía” y “la del que vive de nuevo”. Esto es, la persistencia del interés de sus ideas, a pesar del alejamiento temporal, o la renovación de las mimas, de un modo inversamente proporcional a su lejanía.
Entendemos que la actualidad de Heráclito, estriba en este último sentido, ya que, después de un largo silencio, se ha vuelto a escuchar su palabra, de la mano de la física actual, que nos revela una naturaleza fluyente y, en algunos niveles, contradictoria, a la par que mesurada.
Lo entendemos como dos modelos lógicos, de expresar una unidad ontológica elemental. Estos dos conceptos permiten “componer” (“des-componer/re-componer”) la unidad-multiplicidad del cosmos, sin eludir su complejidad, así como pensar la naturaleza – de un modo semejante a la ciencia actual, “mutatis mutandis” – a un tiempo como ser/devenir, orden/azar, desorden, necesidad/azar, etc. El pensamiento de Heráclito vuelve a estar en boga, a tenor de los resultados de la ciencia de nuevo cuño, que nos ha legado una visión del universo, mucho más dinámica y compleja, frente a la visión inmutable que, del mismo, nos había legado la mecánica clásica. La contraposición entre el carácter “parmenídeo” de la física moderna y el “heracliteo” de la contemporánea.
Nos encontramos, por tanto, ante dos potentes intuiciones con un calado onto-epistémico radical: por un lado, la tensión, la oposición, la inseparabilidad o “armonía” de los contrarios; por otro lado, la inter-retro-acción de todos los planos de lo real, aspecto ecológico, que preconiza una “nueva/vieja alianza entre el hombre y la naturaleza, entre la razón y la vida, entre el hombre y la naturaleza, Estos dos aspectos, opuestos pero complementarios, se contraponen a la cosmovisión de la ciencia clásica, que separa al sujeto del objeto de conocimiento (y a éste de su medio) y elimina la relación, esto es, la tensión entre los contrarios, apostando por el predominio exclusivo, de uno sobre otros (el “orden” sobre el “desorden”, la “necesidad” sobre el azar”, etc.).
Pues eso.
Continuará.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.