Incertidumbre. Un enigma. VIII
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Como ya adelantamos, Rutherford y Soddy llamaron “vida media”, al tiempo de desintegración de cada elemento radiactivo. --Se trata de una desintegración exponencial, una regla matemática bastante simple. Pero cundo pensamos en la muestra, como si fuera un grupo de átomos, emerge su inquietante significado. En cualquiera de los periodos de once minutos, la mitad de los átomos se desintegran, mientras que la otra mitad no hace nada. ¿Y quien decide qué átomos se desintegran y cuáles no?
Cono observó Marie Curie, lo que hacía tan problemática la radiactividad era su espontaneidad. Rutherford y Soddy habían convertido esta impredecibilidad en algo cuantitativo. La desintegración radiactiva sigue una ley elemental de la probabilidad, de manera que, en cualquier tiempo dado, cada átomo tiene una cierta probabilidad de desintegrarse. Pero ¿qué significa para el principio de causa y efecto, que un átomo permanezca allí, ocupándose de sus propis asuntos y, de pronto, en algún momento aparentemente impredecible se descomponga? ¿Qué lo ha hecho desintegrarse? Es decir, ¿qué lo ha hecho en realidad desintegrase y, ¿qué lo ha hecho desintegrarse en ese preciso momento?
De nuevo, a principios del siglo XX, la aleatoriedad no era un concepto tan novedoso o alarmante, como lo había sido una generación atrás. Los físicos ya habían asumido el uso de la teoría estadística para los átomos en los gases y, habían aceptado de mala gana, la intrusión de la probabilidad en el comportamiento, no demasiado predecible, de la entropía. Si la desintegración radiactiva, también seguía una ley de probabilidad, quizá la razón subyacente no fuera tan diferente.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.