Física cuántica
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Como bien sabemos, al menos los que nacimos en él, el pasado siglo lo definió la física. De las mentes de los físicos más destacados del mundo fluyó un río de ideas, que llevaría a la humanidad a las más elevadas cimas de la maravilla y, a los más profundos abismos de la desesperación. Fue un siglo que empezó con las certezas del conocimiento absoluto y que terminó, con el conocimiento de la absoluta incertidumbre. Fue un siglo en el que los físicos elaboraron unas teorías, que niegan la posibilidad de que algún día podamos llegar a comprender de verdad, la naturaleza de la realidad física.
Casi todo lo que creemos saber acerca de la naturaleza de nuestro mundo, proviene de una teoría física. Esta teoría fue descubierta y refinada durante los primeros treinta años del siglo XX y ha llegado a ser simplemente, la teoría física más exitosa jamás concebida. Sus conceptos forman la base de buena parte de la tecnología del siglo XXI, que nos hemos acostumbrado a dar por descontada.
Rechazando los elementos de incertidumbre y azar, implícitos en esta nueva teoría, Albert Einstein hizo una afirmación que se ha hecho famosa, según la cual “Dios no juega a los dados”. Niels Bohr, por su parte, declaró que si alguien no se sentía impresionado y desconcertado por la teoría cuántica, es que no la había entendido. El carismático físico norteamericano Richard Feynman fue aún más lejos, al asegurar que en realidad nadie la entiende. Para cualquiera educado en el leguaje y la lógica de la física clásica, esta teoría es, al mismo tiempo, matemáticamente provocadora, endiabladamente extraña y asombrosamente hermosa.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.