Vetos y bloqueos
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Tribuna Libre
Decía Santa Teresa de Jesús que “La verdad padece pero no perece”, y así vamos consiguiendo objetivos y alcanzado etapas de nuestras vidas, superando vetos y bloqueos, sorteando bulos y lograr conmover, convencer y seducir a quienes nos rodean.
En un torbellino de ideas y palabras, intentamos tender puentes con quienes piensan de forma distinta a nosotros y si siempre estamos dispuestas a escuchar, tendremos muchas posibilidades de lograrlo, mientras que si hacemos oídos sordos es posible que fracasemos en el intento.
El mundo que conocemos, lo imaginamos a veces, grandioso y sin limites, y otras como un punto insignificante en el universo sin fin, y vulnerables a todo tipo de vetos y bloqueos. Y eso nos hace tomar conciencia de que somos los más importantes o de la relatividad de nuestro pequeño papel.
En demasiadas ocasiones una excesiva personalización de la experiencia nos priva de una visión más amplia de todo lo real y lo imaginable, de que lo mismo inventamos personajes e historias fantásticas, que acabamos reduciendo lo existente a lo que vemos, sin pararnos a pensar que más allá de nuestras narices es posible encontrar o descubrir otras cosas y otras gentes.
Nos pasamos la vida en un ir y venir, de aquí para allá, asumiendo la cara y la cruz de cada día, en un peregrinaje entre lo que nos gusta y lo que no, entre el placer y el dolor, disfrutando de las dulces mieles de los efímeros triunfos, entre el avance y la retirada ante los problemas y las situaciones difíciles, intentando sacar el máximo partido a nuestras virtudes y enmascarando nuestras debilidades, cubriendo con los ropajes a que nos obliga la convivencia de nuestras propias miserias y decorando con todo tipo de luces y colores las pequeñas cualidades.
Como demócrata no logro entender la postura del PP que intente por todos los medios boicotear el nombramiento de la española Teresa Ribera como Comisaria con importantes competencias y Vicepresidencia Ejecutiva y en la cumbre del G-20 obligó a Pedro Sánchez a negociar con Von der Leyen para sortear el veto del PP a la candidata socialista, objetivo que al final se logró.
Es sano y necesario para nuestro equilibrio político y psicosomático que dispongamos de nuestro espacio y nuestro tiempo, que conservemos el sentido y el sentimiento de lo propio, de lo privado o de lo intimo, pero lo que resulta empobrecedor y limitativo es que solo seamos aptos para mirarnos al espejo, para contemplarnos el ombligo o creer que el único objeto y sujeto digno de interés somos nosotros mismos.
No se puede confiar ningún gobierno a quienes que permanezcamos en la oscuridad, en la ignorancia o en la catetez del ensimismamiento, la egolatría y la autocomplacencia de sus responsables, sin más perspectivas de o “yo o el caos”. Debe abrirse y ampliar su influencia, su discurso, su plan de actuación y proyectar el trabajo de quienes aspiran a ostentar su liderazgo en todos los aspectos, creando una corriente de doble dirección a través de la aprendamos y enseñemos, demos y recibamos.
Encerrarnos en la tediosa monotonía de nuestro espacio, hacer siempre las mismas locuras hasta que lleguemos a transformarlas en normales, emplear el lenguaje políticamente correcto y no fomentar el sufrimiento y aprovecharlo políticamente en lugar de socorrerlo y aliviarlo .
La derecha española da muestras todos los días de deslegitimar la política, repitiendo los errores habituales, siendo presos de la rutina y dejar pasar las grandes ocasiones de disfrutar este viaje entre el nacer y el morir.