Incertidumbre. V
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Esta historia central, de la que venimos escribiendo, tiene un prefacio y un epílogo. El “principio de incertidumbre” se ha convertido en un eslogan para la dificultad general, no sólo en la ciencia, de alcanzar un conocimiento excelente. Cuando los periodistas admiten, que sus propios puntos de vista pueden influir sobre las historias de las que informan, o cuando los antropólogos lamentan que su presencia altere, el comportamiento de las culturas que están estudiando, el principio de Heisenberg no está muy alejado: El observador cambia la cosa observada. El acto de la observación domina lo que se observa y lo que no.
Sin embargo, para llegar a esa parte de la historia, primero tenemos que comprender de donde procedía la incertidumbre de Heisenberg. Las revoluciones científicas, como las de cualquier otra índole, no surgen espontáneamente. Tiene unas raíces y unos antecedentes. La incertidumbre representa la culminación de la mecánica cuántica que, en 1927, ya había provocado un cambio radical, en muchas de las viejas convicciones de la física clásica decimonónica. Pero la mecánica cuántica era propiamente una respuesta, a problemas que los viejos físicos no podían manejar. Aunque es incuestionable que la teoría cuántica y la incertidumbre de Heisenberg, son productos del siglo XX, sus primeras luces aparecieron casi cien años antes.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.