EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Afganistán. Los talibanes. II


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El control de una buena parte del territorio afgano, permitió a los talibanes mostrar su auténtica naturaleza. Las mujeres fueron forzadas a abandonar sus trabajos fuera del hogar, y se cerraron las escuelas femeninas. Se obligó a todos los hombres, a dejarse crecer la barba, y se aplicaron los castigos por asesinato o robo, mediante la interpretación más rigorosa de la sharia. Se prohibió el huso de televisores, la música y los juegos de azar. Además, tras la aniquilación de las guerrillas tribales y de los grupos mafiosos, se procedió al desarme de la población, con el fin de evitar rebeliones, y se controlaron estrechamente, las vías de comunicación. Por primera vez en muchos años, pareció que por fin la paz, llegaba a esa parte del territorio afgano.

Las conquistas de los primeros meses, se vieron favorecidas indudablemente por otro hecho: la población estaba harta, de tantos años de violencia, y los talibanes habían acabado, con la impunidad de los bandidos y señores feudales. Los muyahidines eran percibidos como criminales por la población, y su desprestigio era absoluto. La burguesía local veía con buenos ojos, a los nuevos gobernantes, porque garantizaban la seguridad y permitían, así, el desarrollo de la actividad comercial. Este apoyo a los talibanes, era mayor en el sur pastún, donde se unía además, la sensación de haber sido humillados, por los poderes tayikos y uzbeco, que dominaban el poder en Kabul.

El avance talibán, sin embargo, se freno a medida que se internaba en el norte, donde la población, no pastún, recibía con recelo y hostilidad, la llegada de los nuevos ocupantes. La aparición de una nueva fuerza pastún, como era la de los talibanes, debilitaba a Hekmatyar, que continuaba su lucha contra el régimen de Rabbani, y basaba su fuerza en el poder de esa comunidad étnica. En los primeros meses de 1995, los talibanes diezmaron las tropas del Hizb-i Islami e, incluso, conquistaron su base en Charasyab, a una veintena de kilómetros al sur de Kabul, por lo que Hekmatyar tuvo que abandonar el asedio de la capital afgana, que mantenía desde 1993. Es importante destacar, que en este combate contra Hekmatyar, los talibanes recibieron el apoyo de Masud, de los grupos tradicionalistas y de los radicales islámicos Khales y Sayyaf, quienes, en su objetivo de derrotar a su enemigo común, no advirtieron el verdadero peligro, que suponían los talibanes. Masud, no tardaría en comprobar, como los talibanes lograban en un mes, lo que él no había conseguido hacer en tres años.

El avance talibán durante 1994 y 1995, marcó la práctica desaparición de los partidos tradicionalistas y del Hizb-i Islami de Khales, la mayoría de cuyo miembros se integraron en el movimiento de los estudiantes de religión, mientras que los partidos de Hekmatyar y Sayyaf, quedaban readucidos a simples grupúsculos armados, sin posibilidad alguna de victoria. Durante la primavera de 1995, los talibanes sustituyeron a Hekmatyar en el asedio a Kabul, donde contaban con el apoyo del Hizb-i Wahdat, en ese momento acorralado por los ataques de Masud. Los talibanes penetraron en los barrios chiíes, pero la ofensiva de la Jamiat-i Islam, los obligó a retirarse. En la retirada sufrieron grandes pérdidas, pero antes lograron desarmar a las facciones hazaras. Además, el líder del Hizb-i Wahdat, Abdul Ali Mazari, murió en obscuras circunstancias, a manos de los talibanes (los talibanes afirmaron que Mazari, murió en un accidente de helicóptero, cuando era transportado a Kandahar, para reunirse con el mulá Omar, su líder espiritual y político).

El partido chií quedó debilitado, y acabó escindiéndose en dos grupos: uno liderado por Karim Khalili, unido a Dostam, y otro encabezado por sheikh Muhammad Akbari, aliado de Rabbani y Masud. Obligados a suspender temporalmente la conquista de Kabul, debido a la fuerte resistencia de Masud, los talibanes optaron por concentrase en Herat, la importante provincia del oeste.

Pues eso.

(Continuará.)

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.