EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

“Soirées”. II


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Según Leonard Woolf, en las “soirées” en casa de Lady Colefax, en Argyll House, no se daban los mismos ingredientes, de aquellas en casa de Lady Ottoline Morrell. Sybil (Lady Colefax), le daba la impresión a Leonard de ser, física y mentalmente, una mujer con una armadura de metal galvanizado o en esmalte. Y detrás de esta fachada rígida, el abanico de sentimientos, le parecía extremadamente limitado. Ciertamente las fachadas, no son más que eso, fachadas, pueden que escondan una sensibilidad real. Y Leonard, a veces, se quedaba helado, al captar una mirada extraña tras la máscara de su anfitriona: muy en el fondo, se percibía, de vez en cuando, la angustia.

La psicología de lady Ottoline Morrell, era muy diferente de la de Sybil. Actuaba menos como una coleccionista y, no sentía necesidad alguna de celebridad o prestigio. En tanto que Cavendish-Bentik y hermana del duque de Portland, le parecía natural – como a la mayoría de las aristócratas – tener todos los derechos, en lo que concernía a las relaciones mundanas, por ese lado, ella estaba absolutamente tranquila. Era muy sexy, cosa que asumía serenamente y, ante todo, lo que ella amaba, era vivir en el mundo del arte. Las emociones estéticas eran muy importantes para ella, aun teniendo a veces, antojos extravagantes e, incluso lamentables. Sus gustos la llevaban a veces a brillantes delirios, visibles en sus vestidos y sus peinados, pero era muy consciente, de que la excelencia y la verdadera élite, eran la de los libros, la pintura, la música, los muebles, y los seres humanos. El compromiso entre el buen gusto y, sus propios gustos muy personales, hacían de sus recepciones, algo muy original. Sus reacciones frente a ciertos artistas, a veces eran incómodas. Leonard le oyó una vez, decir que Keats le desagradaba, sentados a una mesa de desayuno, en Garsington, delante de cinco o seis miembros sofisticados, cínicos y brillantísimos, de la élite intelectual.

Ottoline deseaba mantener relaciones reales con creadores como Virginia (Woolf), rodearse de personas, capaces de mantener conversaciones profundas y, con frecuencia, lo lograba. Leonard opina, que podrían considerarse esos eventos sociales, como parte integral de la sociedad de la época, sobre la que proporcionaban auténtica información. “El Banquete” de Platón, por ejemplo, proporciona información muy interesante, no solamente sobre la Atenas del siglo V a.C. sino también sobre Sócrates, Alcibíades, Aristófanes… como Petronio informa, a través de “El banquete de Trimalción”, de lo que significaba ser un hombre rico o un esclavo, en tiempos de Nerón. Cuando Leonard escribía su diario (murió a la edad de 89 años, muchos para aquella época), la mayor parte de la gente, con la que se había relacionado en casa de Ottoline, ya estaban tan muertos como Sócrates y Trimalción y, la sociedad de los años veinte, estaba tan muerta como la Atenas del siglo V, o la Roma del primer siglo. Y sí Leonard ha escrito sobre esas veladas, lo hizo para dejar información sobre la sociedad londinense, en el tercer decenio del siglo XX.

Pues eso.

(Continuará)

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..