Dudar
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Durante los dos últimos mese de su vida, Ludwig Wittgenstein trabajó, quizá, más que nunca. Tanto, que escribió más de la mitad de las observaciones, que hoy constituyen “Sobre la certeza”, Y al hacerlo, produjo lo que muchas personas consideran, el texto más lúcido de toda su obra.
En dicha obra, retoma el hilo de la anterior discusión acerca de la “Defensa del sentido común” de G E Moore. Explora los temas con mucha mayor profundidad, y expresa las ideas de una manera mucho más clara y sucinta.
El objetivo que tenía presente, era el punto a partir del cual, la duda se vuelve absurda. Un objetivo contra el que Moore, en su opinión, había lanzado un disparo inexacto. No podemos dudar de todo. Esto es cierto, no sólo por razones prácticas, como el tener poco tiempo, o tener cosas mejores que hacer. Es cierto, también, por la razón lógica e intrínseca, de que: “Una duda sin término, no es ni siquiera una duda”.
Llegamos al término de la duda en la práctica: “Los niños no aprenden que los libros existen, que las butacas existen… aprenden a coger los libros, a sentarse en las butacas… “. Dudar es una práctica bastante especial, que sólo puede aprenderse, tras adquirir una abundante conducta de no-dudar. “Conducta de duda y conducta de no-duda. Sólo se da la primera si se da la segunda”. El avance de estas observaciones, consiste en alejar la atención de los filósofos de las palabras, de las frases, y concentrarla, sobre las ocasiones en las que las utilizamos, en los contextos que les dan su sentido.
En mi opinión (derivada de mis lecturas de Hannah Arendt), la actitud de Wittgenstein, se resume muy bien el en verso de Goethe en Fausto: “En el principio fue la acción”. Verso que podría considerarse el lema de “Sobre la certeza”.Y, de hecho, de toda la última filosofía de Wittgenstein.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.