La verdad perdida
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Hermann Ludwig Ferdinand von Helmholtz, medico y físico alemán del XIX, en una conferencia hoy olvidada de 1862, había insistido sobre el papel de la imaginación, de la memoria, e incluso del “tacto”, en los conocimientos de las ciencias humanas. ¿Pero, existe un método para este tacto, esta imaginación, esta memoria y este gusto, que caracterizan las humanidades?
Esta potencial verdad, y la pregunta que plantea, se perdieron, e incluso se rechazaron, cuando se impuso en la modernidad tardía, digamos desde finales del siglo XVIII, el modelo exclusivo del saber científico, fundado en la objetivación, el control metódico, es decir matemático, y la distancia del observador en relación a su objeto. Cierto que este método goza de sus derechos, y ha obtenido éxitos admirables. Gadamer lo subraya, pero advierte que su triunfo, tiende a dejar en la sombra, otros modos de saber, de conocimiento.
Se refiere por supuesto, a las formas de conocimiento que el humanismo cultivaba, cuando se preocupaba de un saber útil, principalmente para formar (“Bildung”) a los hombres, desarrollando su capacidad de juzgar. La ciencia moderna, en cierta manera ha contribuido a que se olvide, esta evidencia de los humanistas: que el saber debe conducir al desarrollo, de un sentido de lo que es justo y apropiado, un “sensus communis”, en el sentido de “bon sens”, o de “common sense”, de sentido común, es decir, a la vez un sentido de lo que está bien, y de lo que es común y fundamental para nuestra comunidad humana.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.