HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

La mentira en política


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

España es un País en el que las mentiras no les pasan facturas a los políticos y vemos y sufrimos como algunos responsables públicos imaginan formas, palabras y conceptos distintos a la realidad y convierten cualquiera de sus apariciones ante la gente en un “Vamos a contar mentiras, tralará …"

Por muy crédulos que sean los electores terminan en una situación de distancia, desafecto y decepción y con el consabido e injusto “todos son iguales”. La mentira no solo hace mucho daño, sino que genera entre la ciudadanía una atmosfera de desconfianza.

Si alguien ostenta la matrícula de honor de la mentira en política es la derecha española y es especialista en agitar miedos y amedrentar a los ciudadanos, aunque a decir bien, hay otros países europeos como Hungría y Polonia que cada vez están más autoritarios...

En la derecha de nuestro País, entre el PP y VOX, continúan conservándose en su ADN los cromosomas de la dictadura franquista  y destacan por su cerrazón y sus decisiones reaccionarias, entre las muchas barbaridades que nos suenan a mentiras, pero lo mismo podrían convertirse en verdades entre la ultraderecha, están las siguientes.

Para fomentar la armonía entre los españoles de bien, han llegado a afirmar que tienen derecho a defenderse “con un cuchillo , un palo, un cenicero o un arma” y no pueden estar quietos “cuando les atacan y violan a sus hijas”  y “no deben pasar luego un infierno judicial” sino que se des debe dar "una medalla al mérito civil”

Más allá del reino de las mentiras y las falsedades de situaciones que los de Abascal pretenden y de la necedad de sus afirmaciones, el dirigente de la ultraderecha ha propuesto en algunas ocasiones que en España sea posible un escenario tan atroz como los de las masacres que azotan a EEUU de modo intermitente.

VOX propone volver a la jungla de una violencia armada impune, como la que sufrió Europa en los años treinta del siglo XX. Pero otra característica peligrosa de las derechas españolas es que tanto PP como VOX faltan a la verdad y lo hacen con entusiasmo. Si miramos en los distintos portales y plataformas de internet el resultado es abundante y esclarecedor, además de desvelar la catadura moral de la derecha española, campeona del embuste.

La pregunta que nos podemos hacer es si la ciudadanía española se puede fiar de la derecha que miente. Es lógico que la gente desconfíe y sea muy consciente que si en algún momento que cuando la derecha llega a gobernar, espero que muy tarde, su actuación esté dominada por las tres erres, rechazos, retrocesos y recortes

Veinte años después de los atentados terroristas de Atocha, Aznar ha reivindicado su gestión del 11- M y el PP, a excepción de Feijóo ha salido en su defensa, y el expresidente ha combatido las mentiras que dijo en su día con más mentiras y en el colmo de la locura para justificar su posición ha afirmado que “Nunca, jamás llegó a manos del Gobierno ningún documento oficial que descartase definitivamente la autoría etarra y afirmara sin titubeos la responsabilidad yihadista”

No nos debemos angustiar ni poner ansiosos con las encuestas de aprobación y disconformidad  y no caer en la tentación de no hacernos cargo de los errores y proyectarlos en los demás como responsables y como culpables de los mismos.

Otra de las características de la mentira política y su convivencia dentro de la derecha es el despiste. Así hace unos días supimos que la Fiscalía acusa a la pareja de Ayuso, Alberto González, de fraude fiscal y falsedad documental. Que ni corto ni perezoso sextuplicó sus ingresos durante la pandemia y facturó un millón de euros a una empresa, denunciada por el PP de Madrid, que se lucró con las mascarillas.

Pero además, de la noche a la mañana apareció con un cochazo de lujo, un Maserati, propiedad de la empresa donde trabajaba y es propietario al 100% de dos sociedades que, según la Agencia Tributaria, utilizaron facturas falsas para desviar beneficios millonarios durante la pandemia, pero además, una de ellas, tiene deudas con el Ayuntamiento de Madrid por el impago de multas de tráfico e impuesto de vehículos. Pero eso sí, Doña Isabel no sabia nada…

Es bueno contar las cosas sin contaminaciones y poder decir las verdades mirando con sinceridad a los ojos de la gente, e ir construyendo una inteligencia artificial que no sabemos muy bien, si nos dice la verdad.