HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

Los masones, ¿arrianos?


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Leemos en la prensa digital que el presidente de la Academia Pontificia de Teología, Antonio Staglianò, en una entrevista concedida a medios vaticanos, habría explicado las principales razones del antagonismo entre la Iglesia y la Masonería, sobre las ideas de Dios, y de la fraternidad y la caridad, además de sobre los Misterios.

Es evidente que la Iglesia Católica y la Masonería son distintas. En eso, seguramente, hay un consenso entre ambas, pero conviene recordar algunas cuestiones, que creemos, importantes, aunque también es cierto que son opiniones cuestionables, muy alejadas de aseveraciones dogmáticas, como nos tienen acostumbrados con mucha frecuencia desde la Iglesia.

En primer lugar, en Masonería creemos que no hay ningún Dios porque la Masonería no es una religión ni una secta y, en consecuencia, tampoco puede ser una herejía, como, al parecer sigue diciendo la Iglesia. En todo caso, aunque haya masones que consideran que sí hay un Dios, en Masonería no se adora a ninguno. El Gran Arquitecto del Universo no representa a ningún Dios, sino a un principio generador, un principio simbólico que no tiene que ser necesariamente teológico, sin olvidar que hay Masonerías donde ni tan siquiera aparece. Es Arquitecto no porque se vincule con lo que hace ya tanto tiempo habría afirmado Arrio sobre Jesús como Gran Arquitecto del Universo. La Masonería es arquitectura, es trabajo constructivo en una suerte de alegoría y hasta de utopía con un conjunto de herramientas, constructivas, convertidas en símbolos. Por eso, parece natural que en su labor exista un Gran Arquitecto que inspire ese trabajo de obreros, ya que eso son los masones. Pero éstos no adoran a nadie en los templos y en las logias. Fuera de los mismos las creencias de los masones son diversas, mientras que dentro reina la más absoluta tolerancia, además de que no se trata de religión. La tolerancia es uno de los pilares de la Masonería, una virtud que, al parecer, sigue sin atravesar las puertas de muchos otros templos religiosos, eso sí, con algunas honrosísimas excepciones.

Es evidente que la filantropía masónica es distinta a la católica. En la crítica que se hace ahora a la Masonería se insiste, por lo que hemos podido leer, en que la católica se vincula con la Revelación de Dios en Cristo Jesús. Nada se puede decir ni contradecir, pero en Masonería no se habla de revelaciones filantrópicas, sino de un ejercicio de ser benéficos, basado en la hermandad, en la necesidad de ayudar a los hermanos, así como a los profanos, ante las distintas circunstancias que el ser humano puede padecer en la vida. Dicha ayuda se hace con extrema discreción, huyendo del concepto de limosna porque la misma envilece a quien la recibe y enorgullece al que la ofrece. Si el movimiento obrero combatió con mucha energía la idea de la limosna y de la caridad cristianas porque constituían ejercicios que impedían el triunfo de la justicia, la Masonería es, realmente, mucho más moderada porque su crítica de la idea de la caridad que tradicionalmente preconiza la fe católica se basa más en que debe evitarse la ostentación o la publicidad, empleando su propio método que denota, cuando menos, una extrema sensibilidad.

Los Misterios de la Masonería permanecen y, pero se van desvelando a los masones, es decir, los iniciados, a lo largo de su camino masónico, de su paso por los distintos grados y etapas. No es que estén escondidos, como parece leerse en la noticia, porque pueden ser hallados e interpretados en ese trabajo masónico, y eso es legítimo.

Es evidente, insistimos, que hay muchas diferencias entre la fe católica y la Masonería, pero también insistimos en criticar la idea en sí de herejía porque, además, la Masonería acoge en todo el mundo a personas de distintas creencias. Así pues, en todo caso, sería herejía de todas las confesiones religiosas existentes, especialmente de las monoteístas, por lo que, debemos recordar a la Iglesia que a estas alturas hablar de herejías, arrogándose la exclusividad religiosa nos parece que, en todo caso, es más un ataque a otras confesiones que a la Masonería que nunca ha sido, y parece que hay que repetirlo, un culto, una confesión o una secta. La Masonería no puede ser acusada de ser una herejía, de haberse separado de la Iglesia en algún momento histórico.

Menos mal que estas condenas, basadas en prejuicios seculares, aunque aliñadas con novedades, como la del arrianismo, (aunque no sabemos si se ha hablado antes de esta acusación, y a los eruditos me remito), no pueden conducir hoy a ningún masón ante un Tribunal del Santo Oficio.

En realidad, desde la Masonería nunca se ha considerado que no pueda ser uno de sus miembros una persona que profese la religión católica, ni ninguna otra.

 

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

Los liberales en España
La Guerra Civil Española - día a día -
La organización territorial de España
Las relaciones Iglesia- Estado en España
CONCEPTOS DE HISTORIA CONTEMPORANEA DE ESPAÑA
El republicanismo en España
Diccionario de Historia contemporánea
Europa en su cenit
Las Constituciones en España
El Antiguo Régimen. Sus estructuras sociales, económicas y políticas
El tiempo de las Revoluciones. De 1820 a 1848
Historia del socialismo español
La España del Siglo XVIII. Luces y sombras del reinado de los borbones
Del abrazo de Vergara al Bando de Guerra de Franco
Episodios que cambiaron la Historia de España
El libro de la Gran Guerra