Espantada en un gallinero
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Los científicos hace ya tiempo, que saben que nacemos con sesgos cognitivos, y que, uno de ellos, consiste en descubrir causas donde no las hay.
Nos contaba el otro día Javier Sampedro, un ejemplo de ello que expuso Francis Crick, en una conferencia en Cambridge. Resulta que los neurocientíficos, querían conocer los principios de la visión en relieve. Y una línea de investigación, pujante en aquellos tiempos, era la de mostrar a un grupo de voluntarios, un patrón disperso de manchas y puntos, distinto para cada ojo. Los sujetos veían en relieve ese patrón, y los investigadores se esforzaban en cambiar aquí la posición de un punto y allá la de otro, para ver cuando se perdía la visión en 3D. Y, por tanto, cuales eran los fundamentos de esa capacidad humana. Pero no había manera: todo el mundo seguía viendo en relieve.
Un psicólogo experimental acabó mosqueado, y mostró a cada ojo de los sujetos, dos patrones de puntos diseñados al azar ¿Qué pasó? lo que tenía que pasar: los voluntarios siguieron viendo en relieve.
Nuestro cerebro está programado, para encontrar pautas en todas partes. Y tenemos que reeducarlo, para que no se fíe de ellas. Otros ejemplos más cotidianos los hemos experimentado todos: en cuanto enciendo mi pipa llega el taxi que he llamado, al día siguiente de lavar el coche cae una tormenta de barro, en autopista siempre voy por el carril más lento… La mayoría de las supersticiones se basan, en realidad, en el sesgo de causalidad con el que hemos nacido lastrados.
Es exactamente lo mismo que hemos visto estos días, con lo de la vacuna Oxford/AstraZeneca. La pauta, inexistente, comenzó con tres casos de trombosis en noruegos vacunados, siguió por Irlanda, Dinamarca y sobre todo cuando llegó a Alemania, se extendió por toda Europa. Resultado: dos semanas de parada de la vacuna de Oxford, sin el menor argumento racional. Y con la forma clásica de una espantada en un gallinero.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.