Economía de pensamiento. II
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
A los interrogantes plantados en el anterior escrito, probablemente Ernst Mach respondería diciendo que “la frase ‘existe realmente la pelota’, no contiene más que la afirmación de unas impresiones sensoriales, fácilmente reducibles”, pero ahí Mach se equivoca.
En primer lugar, la frase “existe realmente la pelota”, contine también una serie de afirmaciones, sobre posibles impresiones sensoriales, que pueden producirse en el futuro. Lo posible y lo esperable son, junto a lo factual, un componente importante de nuestra realidad, que no debe olvidarse. Y, en segundo lugar, hay que tener en cuenta, que el paso de las impresiones sensoriales, a las ideas y a las cosas, es uno de los requisitos básicos, de nuestro pensamiento, hasta el punto de que, si sólo quisiéramos hablar de las impresiones sensoriales, tendríamos que renunciar al lenguaje y al pensamiento. En otras palabras, el pensamiento de Mach omite en gran medida, que el mundo existe realmente, que hay algo objetivo, que subyace a nuestras impresiones sensoriales.
Con eso no quiero decir – añade Einstein – que debamos abogar por un realismo ingenuo: soy consciente de que aquí estamos tratando cuestiones muy difíciles, pero me parece que el concepto de observación de Mach, es también demasiado ingenuo. Mach actúa, como si ya conociéramos el significado de la palabra “observar”. Y como cree que, en ese punto, puede rehuir la decisión entre “objetivo o subjetivo”, su concepto de lo simple, adquiere un carácter sospechosamente comercial: la economía del pensamiento, un concepto que, además, tiene tintes excesivamente subjetivos. En realidad, la simplicidad de las leyes de la naturaleza, es también un hecho objetivo y, sería interesante dar con una conceptualización correcta, que respetara el equilibrio adecuado, entre las vertientes subjetiva y objetiva, de dicha simplicidad. Pero eso es muy difícil.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.