Baruch Spinoza. Nuevo proyecto de vida. II
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Como adelantábamos en el pasado texto, cabe suponer que Spinoza habría hablado antes con F. Van den Enden y, que este le habría ofrecido, aparte de darle clases de latín, que se hospedara en su propia casa, al menos provisionalmente, hasta que se fuera abriendo camino.
Allí habría vivido pues, desde antes de su salida de la sinagoga, hasta al menos, varios meses después. Pero pronto surgieron dificultades. La más notoria, relatada por su biógrafo Lucas, habría sido que el rabino Morteira, como jefe de la sinagoga, solicitó a las autoridades civiles o magistrados, “que el acusado fuera desterrado de Ámsterdam”. Y ellos, los Van den Enden, aunque a desgana, tuvieron que acceder.
A la vista de que los amores de su alumno Spinoza, con la hija de su maestro, María Clara Van den Enden, pronto fracasaron, más de uno se ha preguntado si el maestro, que también era hospedero y católico, como toda su familia, no se habría alegrado. En todo caso no es muy extraño que, roto su primer romance – quizá el único de su vida – y ya iniciado en el latín y, en el oficio de pulir lentes, Spinoza se fuera de buen grado, “fuera de Ámsterdam”, como dice, su también biógrafo, Colerus: “Una vez que con estas artes (la de pulir lentes) se aseguró los medios de subsistencia, se fue Spinoza fuera de Ámsterdam, hospedándose en casa de uno, que vivía en el camino que va a Ouderkerk. Estudiaba por si sólo y, trabajaba en pulir vidrios, que eran recogidos por sus amigos y, vendidos para entregarle los beneficios”.
La noticia de que se hubiera hospedado en una casa, camino de Ouderkerk, aunque ningún otro documento la confirma, es verosímil. Pues era un poblado a las afueras de Ámsterdam, bien conocido por Spinoza, porque allí se haya el célebre cementerio judío, con las tumbas y las lápidas de sus abuelos y sus dos hermanos mayores, Miriam e Isaac. Y, por otra parte, su cercanía le permitía ir a pie a la ciudad. Cabe pensar que, si Spinoza se trasladó a Ouderkerk, a finales de 1656 o en 1657, siguiera yendo todas las semanas Ámsterdam, por lo que no perdería contacto, con todas sus amistades de juventud, reuniéndose en el que, desde K.O Meinsma, se llama el “círculo de Spinoza”. Y por eso mismo podría haber asistido, como subrayan los latinistas, a la representación teatral de dos obras de Terencio: “Andria” y “Eunuchos”, que, a lo largo de 1657 y 1658, Van den Enden llevó a escena.
Otras dos noticias, relativas a las residencias de Spinoza, en esta época, cuadran a la perfección, con lo que venimos exponiendo. Se hallan en el documento de la Inquisición de Madrid, en el cual se habla de una tertulia de judíos españoles, en casa del Doctor Guerra en Ámsterdam. El texto es del agustino Fray Tomás Solano. Al ser preguntado, sobre que personas conoció en aquella tertulia, contesta: “A un fulano de Espinosa, que entiende era natural de una de las ciudades de Holanda, porque había estudiado en Leiden y era un buen filósofo”. La primera noticia consiste en que Spinoza, había nacido en Holanda y, entre agosto de 1658 y agosto de 1659, asistía, junto con Juan Prado, a la tertulia aludida. La segunda afirma que, para esas fechas, ya “había estudiado en Leiden y era un buen filósofo”, lo cual supone, a su vez, otras dos: que no habría estudiado allí, sólo de paso, sino lo suficiente como para ser ya, a juicio de un fraile, alguien que algo debía saber de ello, “un buen filósofo” y, por tanto, o seguía viviendo en Ámsterdam, o residía cerca de allí, por ejemplo, en Ouderkerk, como para acudir con cierta asiduidad.
En relación a los posibles estudios de Spinoza en la universidad de Leiden, hay que señalar que, a lo largo de aquello 20 años (1648-1668), estudiaron en Leiden, nueve corresponsales suyos, amigos o conocidos.
Pues eso.
(Continuará.)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.