El monopolio del servicio de suministros de medicamentos a familias pobres en Madrid (1924)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
El Ayuntamiento de Madrid, como otros, contaba con un servicio de suministro de medicamentos a familias pobres. Ese servicio daba libertad a los beneficiarios para proveerse de los medicamentos en la farmacia que les conviniese, ya fuera siguiendo un criterio de proximidad, ya de confianza. El otro requisito era que el farmacéutico aceptase el suministro y la tarifa del medicamento a servir.
Pues bien, en un momento dado el servicio terminó monopolizándose por parte de algunas farmacias con beneplácito de las autoridades. No sabemos la razón, pero, ¿podría tener alguna causa relacionada con la corrupción? Lo dejamos en conjetura nuestra. Pero la denuncia socialista de esta situación nos hace sospechar que así fue porque el servicio se había organizado para provecho de unos pocos farmacéuticos y no en beneficio de los que necesitaban la ayuda. Así se había creado un privilegio, considerado como irritante en perjuicio de la salud pública, sin haber escuchado a los beneficiarios y sí a algunos farmacéuticos que se habían movido para conseguir que en 1924 el gobernador sancionara esta práctica y el Ayuntamiento de Madrid la aceptase.
Los socialistas se quejaron de esta esta medida porque perjudicaba a los más desfavorecidos. En casos de urgencia, además, había que recorrer grandes distancias para conseguir el medicamento en cuestión, habiendo farmacias en el trayecto donde se podrían adquirir. Eso era calificado hasta de delito. En ese sentido, se ponía un ejemplo. A un vecino pobre de las calles del Espíritu Santo, Palma o San Bernardo (lo que sería Malasaña, más o menos) le correspondía llevar las recetas a una farmacia cerca de donde estaba la plaza de Tetuán de las Victorias, es decir, en lo que hoy es el distrito de Tetuán, a una distancia considerable, como bien sabrán los lectores madrileños o conocedores de la geografía urbana de esta capital. Consumía horas en el desplazamiento, empleando hasta tres líneas de tranvías y efectuando un gasto que era mayor al del valor del medicamento. Los socialistas constataban muchos casos de enfermos pobres con farmacia al lado de su portal que habían tenido que recorrer Madrid entero.
Así pues, en tanto el Ayuntamiento municipalizaba este servicio, que era lo que perseguían los socialistas, se solicitaba desde las páginas de El Socialista, que se permitiese, porque así era de justicia, a las familias pobres surtirse de medicamentos donde quisieran.
Hemos consultado el número 4906 de El Socialista, del día 28 de octubre de 1924.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
Lo último de Eduardo Montagut
- Aspectos organizativos de las agrupaciones socialistas femeninas argentinas
- La idea de fomentar la novela y el teatro socialistas a fines de los veinte
- La política escolar socialista de un municipio belga a fines de los veinte
- Cayetano Continente sobre el papel municipal en Tauste
- Y seguimos atacando las pensiones y a los pensionistas