La Segunda Internacional y el establecimiento del salario mínimo
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En el Congreso de París de 1900 de la Segunda Internacional se trató la cuestión del salario mínimo como una reivindicación del movimiento obrero.
El Congreso declaró que el mínimo de salario no era posible sino allí donde los sindicatos eran lo suficientemente fuertes para fijarlo.
La tasa del salario mínimo no podía ser igual en todos los países, sino que debía estar en relación con las necesidades de la vida en cada uno de ellos.
La Segunda Internacional animaba a todos los trabajadores a perseguir el establecimiento del salario mínimo buscando los medios más prácticos de lograr esta reforma, teniendo siempre en cuenta la situación económica e industrial, pero también la política, de cada país. Como vemos, la Segunda Internacional era muy consciente de la disparidad de situaciones, un hecho fundamental a la hora de plantear reivindicaciones generales.
Se recomendaba, en primer término, para alcanzar el objetivo, la presión sobe los poderes y la Administración para que establecieran el mínimo de salario, bien pagando directamente a los trabajadores públicos, bien obligando a que los concesionarios de los trabajos públicos los pagasen a sus trabajadores. Así pues, había que comenzar con el empleador público, diríamos hoy.
La moción se puso a votación y fue aprobada por unanimidad.
Hemos trabajado con el número 761 del 5 de octubre de 1900 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.