Sobre el capitalismo y el movimiento obrero japonés desde la óptica española hacia 1911
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
La ejecución en enero de 1911 de Kotoku en el Japón causó viva impresión en el movimiento obrero socialista, como hemos estudiado en otro lugar. Kotoku, aunque hoy parezca olvidado, es uno de los grandes personajes del movimiento obrero entre el socialismo y el anarquismo en el Lejano Oriente. En esta línea, Vida Socialista publicó un trabajo propio sobre el capitalismo japonés y el papel de Kotoku en el otoño de dicho año.
El artículo planteaba que en la prensa se citaba constantemente el “ejemplo civilizador, progresivo y patriota” de Japón de los últimos años, seguramente en referencia al cambio de la Restauración o Revolución Meiji. Al parecer, se valoraba mucho cómo en poco tiempo la economía y las ciencias habían adquirido un gran desarrollo, y que Japón no tenía nada que envidiar a ninguno de los países desarrollados del mundo. Pero la misma prensa valoraba aún más que el desarrollo económico y científico la potencia militar y política de Japón.
Pero, según la revista socialista, había otra cara de la realidad japonesa en los inicios del siglo XX.
En primer lugar, el artículo afirmaba que Japón no había ido a la guerra contra Rusia por defender a Corea, sino para apoderarse de la misma antes que lo hiciera Rusia. Una vez dueño de la península, en vez de promover en la misma el progreso, se había dedicado a explotar a los coreanos. Cuando una parte de los mismos se había lanzado a la protesta consiguieron que los japoneses contestaran con una durísima represión.
Pero la supuesta acción civilizadora del ejército japonés no se había limitado a Corea. En el mismo Japón se había encargado de ser verdugo, y aquí entraba en el artículo la figura de Kotoku.
El texto explicaba cómo había comenzado a predicar “doctrinas emancipadoras", intentando demostrar al pueblo japonés que, además de haber perdido a sus hijos en la guerra, había quedado más sujeto a la tiranía imperial, siendo, realmente, el capitalismo el verdadero causante de todos los males del pueblo y el enemigo de la paz y del progreso.
Kotoku habría conseguido en poco tiempo tener muchos seguidores que, a su vez, fueron extendiendo las ideas emancipadoras por todo el país. La rapidez de la difusión alarmó al capital que denunció al poder político el peligro que suponía esta contestación. Para combatirlo idearon un complot contra el Mikado al que hicieron responsable a Kotoku y sus amigos. Eso desembocaría en la formación de un proceso militar secreto sin garantías de defensa para los acusados (su compañera incluida), que los condenó a muerte.
El artículo incluía una foto de la decapitación, comentando que en la misma se podía ver al oficial y verdugo con sus ayudantes destilando satisfacción y orgullo sobre los cuerpos de las víctimas.
El artículo se publicó en el número del 26 de octubre de 1911 de Vida Socialista. Sobre Kotoku podemos revisar la hemeroteca de El Obrero.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.