Los tres aspectos del movimiento obrero internacional hacia 1923
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En mayo de 1923 se reunió en la Casa Sindical de Hamburgo el Congreso de la denominada Internacional de Ámsterdam, es decir, la Federación Sindical Internacional. Debemos recordar que dicha Federación surgió en 1901 a raíz de un Congreso en Copenhague como asociación internacional de organizaciones obreras de signo socialista, de forma paralela a la Segunda Internacional de partidos socialistas, siguiendo el esquema marxista de división y autonomía de la lucha económico-social para el sindicato, y política para el partido. En dicho Congreso se creó el Secretariado Internacional Sindical con centrales nórdicas, de Bélgica, Alemania y Reino Unido.
En 1913 dicho Secretariado se transformó en la Federación Sindical Internacional. Por nuestra parte publicamos hace unos años un análisis de Antonio Fabra i Ribas sobre la Federación en la posguerra mundial, que salió en El Obrero.
Pues bien, a raíz del Congreso de Hamburgo el secretario general de dicha Internacional, J. Oudegeest publicó un extenso artículo sobre los tres aspectos de la acción social. En el mismo se hablaba de la fundamental unión con la Internacional Socialista de índole política, justo en el momento en que había surgido tanto debate entre los socialistas sobre la resurrección del internacionalismo.
Oudegeest era fiel al principio de que el movimiento obrero pivotaba a través de tres aspectos y más en un momento en el que había que reconstruir Europa, se desarrollaban serias amenazas para la paz y era necesario plantar cara a la reacción y el militarismo. Era fundamental la colaboración constante entre las Internacionales socialista y sindical y también con el movimiento cooperativo.
Confiaba en que el proletariado organizado bajo estos tres aspectos encontraría en esta colaboración para lanzarse, unido y fortalecido, contra el enemigo capitalista.
Esperaba que la realidad enseñaría cuál era el método mejor para la colaboración, ya fuera por medio de reuniones de comité, ya por reunión de congresos comunes. En este sentido, el Comité de la Internacional sindical no se pronunciaba aún en un sentido o en el otro. Antes de eso había que ser consciente de las obligaciones resultantes de la actividad común para fijar enseguida los medios y los métodos más apropiados.
Pero la idea fundamental era esa, la unión y la colaboración entre sindicatos, partidos socialistas y cooperativismo.
Hemos trabajado con el número del 27 de septiembre de 1923 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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