El Ayuntamiento de Madrid por los niños en la Guerra Civil
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El periódico El Socialista informaba en septiembre de 1937, es decir, un año largo ya desde que comenzó la Guerra Civil, que se calculaba que en la capital de España había unos cincuenta mil niños menores de cinco años. Esos niños tenían dos enemigos, la metralla del enemigo y el hambre más las enfermedades.
Era obligación de las autoridades atender a los niños pequeños. Era muy difícil evitar al primer enemigo, las bombas y los cañonazos, pero sí se podía hacer algo para combatir el segundo, es decir, que no les faltase el alimento y evitar los focos de infección provocados por la destrucción que padecía Madrid.
En este sentido, el Ayuntamiento creó la Sección de Puericultura, que presidía el alcalde socialista Rafael Henche, a partir de abril de ese mismo año de 1937, sucediendo al también socialista Cayetano Redondo. Dicha Sección organizó el servicio para alimentar y cuidar a la población infantil madrileña.
El periódico entrevistó a uno de los vocales de dicha Sección que relató las extraordinarias dificultades para realizar el objetivo de la misma. El primer problema evidente se presentó nada más constituirse la Sección porque había que procurar alimento a decenas de miles de niños. Hubo que reducir la lista de alimentos a los siguientes: leche, azúcar, harina y huevos, que también escaseaban porque había que suministrarlos a los Hospitales. No fue nada fácil conseguir esos alimentos para los niños en función de su edad y estado de salud. Aún así se consiguió organizar el servicio con relativa prontitud. Eso había sido a principios de verano de 1937. Se consiguió reducir mucho las enfermedades durante los meses de calor, en relación con el pasado.
El segundo problema tenía que ver con la conservación de los alimentos para que llegaran en buenas condiciones a los niños. Preocupaba especialmente la leche, realizándose análisis constantes. La leche de las vaquerías y de los pueblos cercanos era pasteurizada. Diariamente se realizaban dos recogidas, procurando que transcurriese muy poco tiempo entre el ordeño, la pasteurización y la distribución.
Se habilitaron despachos en cada barrio para la distribución de los alimentos para los niños. Se crearon unas tarjetas numeradas donde cada familia tenía anotados sus hijos, evitando las colas del racionamiento.
A los niños entre uno y dos años se les daba diariamente los siguientes alimentos: tres cuartos de litro de leche de vaca o su equivalente en leche condensada cuando no había leche. Cada semana se entregaba también una ración de maicena, otra de azúcar y tres huevos.
A los niños de dos a cinco años la ración de leche era de medio litro y se daban las mismas raciones indicadas de los otros productos.
Las familias sin recursos recibían gratuitamente los alimentos, mientras que las que sí contaban con recursos pagaban el precio de coste.
Hemos consultado el número 8558 del primero de septiembre de 1937 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.