Sobre la Escuela Nueva, con Manuel Núñez de Arenas (1911)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Recuperamos parte del artículo que Manuel Núñez de Arenas publicó en el número del 8 de enero de 1911 en Vida Socialista donde daba cuenta de la constitución de la Escuela Nueva, siendo él su gran inspirador, y siendo ésta una de las grandes realizaciones formativas del socialismo español en toda historia. La Escuela Nueva ya ha sido estudiada por Tuñón de Lara, y especialmente por Alejandro Tiana.
La Escuela nueva fue un intento, no del todo logrado en profundidad y en el tiempo, de fomentar la enseñanza y la formación, intentando ser un laboratorio de ideas, tomando como modelo la Sociedad Fabiana.
No se consiguió del todo por las dificultades económicas (se mantenía con las cuotas de sus socios), la inestabilidad que afectó al socialismo español, y porque, bien es cierto, que suscitó ciertos recelos desde las posiciones más obreristas del Partido, ya que la Escuela fue un puente de apertura hacia sectores reformistas e intelectuales de fuera del Partido, de los distintos ámbitos del saber y la izquierda. La Escuela Nueva, en cierta medida, es un ejemplo de la compleja convivencia de dos almas existentes del Partido en estas décadas iniciales del siglo XX, entre su esencia profundamente obrerista, y las aportaciones de nuevos militantes, más vinculados al mundo intelectual que buscaban puentes con el anteriormente denostado republicanismo de signo progresista.
El fragmento del artículo
“Escuela Nueva
Hace unos días publicaron algunos periódicos la noticia de su constitución. Y en aquellas brevísimas frases estaban compendiados todo el espíritu y el cuerpo de la Escuela Nueva. Asociación de cultura, formada por profesores y literatos, que se inspira en las necesidades y tendencias de la Casa del Pueblo, donde tiene su domicilio.
Necesidades, tendencias de la Casa del Pueblo, es decir, de toda la clase que trabaja y sufre y es explotada—porque sería injusto decir sólo do la clase obrera—, ¿hay más amplio programa? ¿Puede darse algo más revolucionario?
de darse algo más revolucionario? Necesidades inmediatas de cultura para el mejor desempeño de un oficio; necesidades, tan grandes, de conocimientos políticos para no ser perseguidos y encarcelados, que en estos tiempos más se castiga la ignorancia de los procedimientos legales y de la casuística jurídica que el verdadero delito. Necesidades inminentes de utilizar nuevas formas del trabajo ó de encauzar viejos modos de sacar dinero.
¿Y las tendencias?
Aspiración suprema de mejorar, tensión á un porvenir más humano de trabajo libre y alegre, de salud, de fuerza, do vida plena. Miradas fuertes, posesoras, hacia el mañana, que es necesario atraer brutalmente, violentamente.
Y cultivar ese mañana con todo amor, con todo cariño en los brotes de hoy, que serán arbustos; que ellos puedan continuar nuestra obra, y que sean nuestros hijos en la carne y en el espíritu.
Coloquémosles en condiciones de luchar, como no pudo hacerlo la generación actual, que el saber es palanca terrible y poderosa.
Enseñémosles á sentir las miserias de ahora, pero afirmando reciamente un porvenir de luz.
Inculquémosles el deber de la verdad y de la justicia, contra aquellos que se apoderan de las almas infantiles para grabar en ellas la iniquidad y la mentira.
El pasado ha sido de ellos, que el porvenir sea nuestro.—Este es el programa de la Escuela Nueva.
Un grupo de profesores y literatos quiere realizarlo.”
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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