EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

El taller, peor que la prisión, por Paul Lafargue


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Nunca nos resistimos a divulgar textos de Paul Lafargue, ni a acercarnos a su figura, como el amable lector podrá comprobar en la hemeroteca de este medio. Hoy nos acercamos a un diálogo del socialista francés, entre un minero y un socialista. Podemos considerar que está en la línea de su crítica al trabajo. El socialista intenta convencer al minero sobre la terrible situación de un taller en comparación con la de la cárcel, aunque ésta tampoco fuera buena.

Nos mueve un intenso propósito pedagógico. El original en castellano fue publicado en el número del 20 de agosto de 1911 en Vida Socialista.

El texto:

“El taller peor que la prisión

Minero. —Acaba de darse libertad á Gabriela Bompard después de diecisiete años de encarcelamiento; es cosa dura estar encerrado de la mañana á la noche durante tantos años.

Socialista. —Es horrible, en efecto. Pero tu existencia ¿es acaso más agradable?

M. —Tú quieres chancearte...

S. —¿A qué hora te levantas?

M. —Al amanecer, bastante antes de salir el sol, 7 éste se ha puesto ya cuando salgo de la mina.

S. —Entonces pasas la jornada bajo tierra, como un topo, porque tú no ves el sol.

M. —Sí, el domingo y los días de fiesta; pero entonces no hay pan en casa, y por un bocado renunciaría al sol y volvería á entrar bajo tierra.

S. —El prisionero no, tiene necesidad de renunciar al sol para tener pan; todos los días se lo ponen en la mesa, que trabaje ó que huelgue. ¿Sabes tú que su jornada es más corta que la tuya? El se levanta más tarde y se acuesta más temprano; no teme á las explosiones de grisú, ni á los engranajes y las correas de las máquinas, como tus compañeros de la mina y del taller. ¿Es lo único que te atormenta el tener que pagar al panadero?

M.—¡Quiá! Están también el casero, el...

S. —El prisionero tiene casa gratis y está más seguro que tú y tu familia. No ha de tener preocupaciones, porque el Estado lo toma todo á su cargo: habitación, alimentos, vestidos, lavado, calefacción... ¿Cuántas economías tienes?

M. —¿Querrás decir deudas? Nosotros debemos la semana al panadero, al tendero, antes de haberla cobrado. Cuando yo me casé tenía algunos cuartos ahorrados; después vinieron los hijos y no me ha quedado ni un botón. Hace dieciocho años que trabajo en la mina; los dos hijos mayores trabajan también, y sin embargo no tenemos cinco céntimos economizados; si yo mañana cayese enfermo tendríamos que tender la mano. Se nos aconseja el ahorro, pero, ¡sangre de Cristo!, ¿de dónde quieren que yo economice, cuando apenas podemos comer el pan que necesitamos?

S. —Gabriela Bompard ha economizado 1.250 francos, que se le han entregado á su salida de la cárcel.

M. —¡Pues entonces se está mejor en la cárcel que en el taller!

S. —Tú lo has dicho.

M. —Pero, ¿cómo puede ser una cosa así?

S. —La vida de los presos es dura, se les encierra como bestias feroces; pero la del obrero es peor. El Gobierno encierra á los criminales para proteger y asegurar á los burgueses, pero no piensa en realizar beneficios mediante su trabajo, no tiene, pues, interés en hacerlo doblemente desgraciados de lo que son. Pero el patrono ya es otra cosa: tiene gran interés en hacernos sufrir la miseria lo más posible; cada hora que añade á nuestra jornada y cada céntimo que escatima á nuestro salario, se convierten en pesetas que él embolsa á centenares. ¡Y cuanto más miserable nos encontramos, más barato tenemos que vender nuestro trabajo! La miseria de los trabajadores hace la riqueza de los capitalistas.”

 

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..